La aldea global

Augusto Mejía
Columnista

Después de la expulsión mítica del Paraíso Terrenal, para que los seres humanos no permanecieran en estado de naturaleza con los demás animales, y comenzaran a adquirir conciencia de sí mismos y se apropiaran del entorno, pocos en un principio, por similitudes étnicas, se fueron agrupando dando nacimiento a las aldeas diferenciándose unas de otras. Cuando vino el cercamiento, surge la propiedad colectiva y mucho tiempo después cuando unos pocos afirmaron

¡Esto es mío! Aparece la propiedad privada. Para muchos existió un mandato, que consideraron divino el de “crecer y multiplicaos”, que no se racionalizó hasta multiplicarnos irresponsablemente. La evolución de la humanidad: Sí que ha sido variada: Emperadores, reyes, tiranos, naciones, dictadores y estadistas; hasta llegar a la dicotomía moderna entre el capitalismo y el social-comunismo; y la más reciente división, entre extremas de derecha e izquierda. Si el estadista es el político doblado de sociólogo que engloba para beneficio del conjunto; entre los colombianos hay un estadista de izquierda moderado, Leopoldo Villar Borda que, con sus artículos semanales, señala directrices para entender la actual Aldea Global, en la que estamos inmersos.

Con su artículo: “Países partidos ” (E.T. marzo 16 -2020)comienza por afirmar que tanto en Colombia “La polarización, como las Fake News son una realidad que se puede observar en casi todo el mundo”. Pero sostiene Villar Borda que una cosa es el desacuerdo y otra la pugna envenenada. En Latinoamérica la situación extrema es Venezuela, en donde Maduro se sostiene a pesar de que la oposición demostró ser mayoría; en Nicaragua, el Presidente actual, que hace 40 años derrotó la dinastía de Somoza, busca ahora establecer otra dinastía; En Brasil, existe una grieta entre los partidarios del presidente Jair Bolsonaro y el ex Lula; en Bolivia la división no solo tiene ingredientes políticos, sino raciales y geográficos. De un lado están los indígenas que viven principalmente en el occidente, cuyo centro es La Paz y siguen a Evo Morales; y los blancos y mestizos del oriente, tienen su capital en Santa Cruz de la Sierra, que es el principal centro industrial de Bolivia. (continuará)