¿Ignorancia o racismo?

Víctor Zuluaga Gómez

Columnista

En una acera de la carrera octava de Pereira una indígena joven con un niñito mocoso y sucio pide limosna a los transeúntes que pasan indiferentes por un lado, todo un día al sol y al agua, con un biberón de aguapanela (sic) el pequeño intenta ahuyentar el hambre, mientras la muchacha con una estatura que no pasa el metro cincuenta, espera unas monedas para entregarlas a un nativo embera que ha hecho de la caridad un negocio y ha convertido a las mujeres y a los niños de su clan en instrumentos sumisos de explotación. Es difícil imaginar a esos compatriotas paupérrimos sin autoestima, tengan que ver con una raza altiva y orgullosa que en las selvas del Chocó hizo frente a los españoles durante casi dos siglos”. ( CARDONA, Alfredo. En: Historia y Región, jueves 10 de abril, 2014).

Con frecuencia omitimos pasajes de nuestra historia, cuando ellos pueden explicar  las situaciones vividas por algunos grupos étnicos que tienen presencia en nuestra región. Los Embera, cuando entraron los primeros expedicionarios españoles, que lo hicieron con algunos indígenas de Guática y de Quinchía, una vez que llegaron a enfrentar a los nativos del Chocó, todos se coaligaron y derrotaron a los invasores españoles. La historia de estos pueblos aborígenes ratifica que enfrentaron y por mucho tiempo se negaron a ser sometidos. Pero los españoles disponían de mejores armas y ejércitos veteranos y fueron doblegados.

El Rey de España reconoció a los Chamí un territorio que comprendía medio municipio de Bagadó, todo Pueblo Rico y todo Mistrató, dicho Resguardo sólo pudo ser disfrutado hasta el año 1903, cuando sus tierras fueron rematadas por orden del  del Cauca, a quien pertenecía esos territorios. Luego, en el año 1912 el Incora escrituró a un sacerdote 412 hectáreas en Mistrató, en área que hoy se conoce como Purembará y el área de Villa Claret se le escrituró a los claretianos.

Cuando llegaron los misioneros, abrieron escuelas, no precisamente para enseñar el embera, sino para borrar su cultura y olvidar su idioma. Podemos entonces decir que por muchos años estuvieron marginados de una educación técnica y científica. Pero ahora cuando deben salir en busca de trabajo porque la minería ilegal les contamina los ríos y la tala de bosques acaba con los animales, les exigimos que vengan a desempañar trabajos para los cuales nunca se les ha preparado. Como quien dice: tras de estafados, demandados.