Herejías

Juan Manuel Buitrago
Columnista
La Academia francesa recuerda que los acrónimos tienen el género de la palabra principal y como Covid corresponde a corona virus disease o sea la enfermedad por corona virus, debe decirse la covid y no el covid. En esta columna quiero compartir lo que he leído. La científica Brigitte Baptiste explica el equilibrio inestable entre las distintas formas de vida macro y microscópicas. Sin entrar en detalles sofisticados, podemos ver claro que el cambio transitorio causado por la reacción contra la pandemia, a saber, el confinamiento y la disminución del trasporte, han sido un simulacro excelente para medir el efecto de la menor emisión de gases de los vehículos y se puede ahora evaluar si vale la pena acelerar el cambio hacia motores eléctricos. Sin embargo, la fabricación de baterías también tiene efectos indeseables que alterarán el equilibrio.

Un segundo punto es el del tamaño de los gobiernos y las ventajas que una mayor autonomía de regiones pequeñas brinda para vigilar el cumplimiento de las normas y para controlar el poder de los funcionarios empoderados en exceso. Alemania tiene una gobernante admirable, pero esa no es la explicación para las buenas cifras que presenta. El régimen político alemán les otorga a las regiones funciones que en otros países se reserva el gobierno nacional y eso permite que los decretos de emergencia se ejecuten según sean las circunstancias y las posibilidades de la región para hacerlos cumplir. Una cosa es permitirle a un gobernante regional que restrinja libertades si lo estima necesario y otra cosa es obligarlo a que lo haga cuando está contraindicado para las condiciones locales. Enfrentamientos como Claudia vs. Duque provienen de malformaciones administrativas.

Krugman en El País (es) desnudó el comportamiento de las bolsas de valores y del sistema bancario. Cuando el desempleo alcanza niveles alarmantes y el ingreso de las familias que es el motor de la economía se va al suelo no resulta comprensible que en los mercados de valores las acciones en su conjunto no registren pérdidas y el sector bancario aumente sus ganancias. En Estados Unidos ese comportamiento absurdo aparece porque el gobierno hizo compras masivas de acciones para evitar que se devaluaran y en Colombia porque nos vendieron la idea de que un deterioro en las utilidades de los bancos perjudicaría a los ahorradores. Según escribió Ocampo, exdirector del BR, de 28 billones destinados en la primera emergencia a solventar la crisis menos de 2 billones les llegaron a familias sin ingresos. Mac Master de la Andi, en columna reciente, escribe con pena ajena al ver a los débiles pagando injustamente el costo de la pandemia.