Herejías

Juan Manuel Buitrago
Columnista

Algún día tenía que ser el primer día. Las pestes han atacado a la población humana varias veces lo que hace que tenemos historia escrita y es muy probable que antes de inventarse la escritura diezmaran a nuestros antepasados pero nunca fueron contrarrestadas con medidas masivas de protección, esa es una novedad que estamos estrenando.

Es natural que el primer ensayo de enfrentar mundialmente la amenaza, olvidando por un instante diferencias de nacionalidad, tenga imperfecciones. Los políticos y los vendedores de milagros tratan de sacar provecho del pánico que siempre ha sido su aliado. Los mercaderes piensan en las ganancias de una factible vacuna o de una probable escasez de los productos que acaparan. Los charlatanes recomiendan tonterías abusando de los medios que manejan sin control.

Pero lo positivo de esta magna empresa sanitaria emprendida por la humanidad debe no solamente reconocerse sino resaltarse. Argumentos tales como ese del pequeño número de afectados dada la población mundial y el porcentaje de muertes ínfimo comparado con la estadística de los accidentes de tránsito, por ejemplo, son desechados como excusa para cruzarnos de brazos ante una pandemia. Las pestes pertenecen a la humanidad incomunicada del pasado y debemos condenarlas a ser historia irrepetible, hoy no tenemos derecho a permitir que una gripa acabe con los ancianos.

Estamos ensayando por primera vez, repito, y debemos ser tolerantes con errores tales como la exageración de la prudencia al decretar cuarentenas sin calcular sus efectos colaterales y las fallas de los mecanismos institucionales para detectar los afectados que se esconden. Pero la gente voluntariamente está aceptando las medidas y los gobiernos se han dado cuenta de la necesidad de aumentar su capacidad para la toma aleatoria de muestras y en el futuro todos tratarán de ser tan competentes como han mostrado serlo ahora Japón y Korea.

En el caso de Colombia estamos siguiendo los pasos del resto del mundo y debemos apoyar a los gobiernos nacional o local cuando aplican las recomendaciones de los inmunólogos. Sin embargo, racionalmente no entiendo el rechazo a la ofrecida colaboración de Venezuela en el control fronterizo por razones políticas. Igualmente considero desacertado mezclar la crisis del petróleo y las medidas para afrontarla- que son problemas diferentes- con la campaña para defendernos del virus. La gran crisis de Ecopetrol parece inevitable y debemos aprender de la crisis sanitaria la manera de tratarla con medidas fiscales muy fuertes antes impensables.

P.S. Pregunta apocalíptica: durante la guerra civil española ensayaron los bombardeos a la población civil que luego usaron en la II Guerra, que estarán ensayando ahora?

1 comentario en “Herejías”

  1. por qué el gobierno es tan audaz decretando cuarentenas y tan tímido con los bancos que deberían ser intervenidos para ayudarle a la población económicamente vulnerable que resulta afectada por esa medida ?

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