Herejías

Juan Manuel Buitrago
Columnista
El grupo a cargo de la propaganda en el proceso de paz fue financiado con recursos públicos y todavía sigue actuando para impedir que investiguen sus pasadas actividades. Jamás han sido examinados sus procedimientos por alguna entidad con autoridad para contarle a la opinión las arbitrariedades de gobiernos anteriores. Con el argumento de la absoluta libertad que debe tener la prensa, derecho exclusivo y excluyente reservado a los medios afectos a cierta ideología, se pretende blindar hoy una empresa publicitaria comercial montada ayer por los gamonales del periodismo bogotano. El Centro Democrático ha emitido un comunicado en donde declara que “Nuestro Partido no cuenta con ninguna organización para generar estrategias en redes sociales ….” .

Esta afirmación es muy preocupante porque muestra al gobierno indefenso ante sus críticos. El partido confiesa haberse desentendido de su obligación de generar información pertinente y verídica para enfrentar las campañas de descrédito que se están usando desde el día de su posesión para tratar de tumbar al Presidente. El comunicado no respalda a quienes están desempeñando voluntariamente esa tarea huérfana estableciendo, por ejemplo, un mecanismo idóneo para entregarles explicaciones claras a quienes han demostrado capacidad de divulgarlas gratis. Sugiere, en cambio, que los medios deberían usar sus propias calificadoras de idoneidad para asfixiar al grupo de valientes que están supliendo la incapacidad del partido para refutar acusaciones falsas.

La campaña emprendida por El Espectador contra los uribistas de las redes sociales es para los socialistas una forma de lucha necesaria para consolidar su manejo arbitrario de la memoria. Se pretende desinformar a la juventud inventando una novela sentimental en donde los malos fueron los buenos y cualquier intento de asegurar la imparcialidad de la llamada justicia especial para la paz que podría identificar a los verdaderos responsables del terror es obstruido por los que pretenden manipular la historia .Los informadores a sueldo que nos entregaron maniatados al socialismo del siglo XXI no permitirán que salgan a la luz las artimañas del narcotráfico para lograr impunidad. Llevar a la Presidencia un representante genuino del uribismo tenía como objeto primordial interrumpir un asalto a la voluntad de las mayorías antes de que fuera irreversible. La ingenuidad del discurso inaugural prometiendo no revisar el pasado reciente, echando a la basura el espejo retrovisor, más que una tregua fue una rendición incondicional.

El referendo que se había ganado en las urnas se perdió en la mesa de negociaciones. La Presidencia se volvió a ganar en las urnas y se está perdiendo al permitir los desmanes de una juventud despistada que no conoció el profundo hueco de donde nos sacó el temple de la seguridad democrática . El CD tiene que demostrar la falsedad de los montajes que se fabrican para apabullarlo y no puede acobardarse comprando su tranquilidad sacrificando a los luchadores de las redes para apaciguar a los traficantes de calumnias.