Grandes mentiras de Granda

Alexánder Ríos Arboleda
Columnista

El aplazado señalamiento oficial del gobierno de los Estados Unidos al gobierno de Venezuela y en especial a Nicolás Maduro y su cúpula, donde se le acusa de los vínculos con el narcotráfico, era un secreto a voces. Al parecer las gestiones diplomáticas desde hace más de un año para que el dictador del socialismo del siglo XXI depusiera el poder en favor de una democracia real, llegaron a su término. De allí que se expidiera recompensas millonarias por Maduro y varios de sus cómplices

Ante las declaraciones de los Estados Unidos, uno de los afamados líderes de las Farc Rodrigo Granda, salió en defensa del corrupto régimen de Maduro, exaltándolo como un patriota y revolucionario. De igual forma Granda no oculta los vínculos con el gobierno venezolano y desmiente que el señalado dictador haga parte del tráfico de droga y protector de terroristas. A toda esa defensa de un sistema de gobierno cuestionado por el mundo entero, argumenta el fariano que esta arremetida es el fruto de la oligarquía colombiana y la voracidad del tío Sam.

Definitivamente la desfachatez de estos seguidores de las tesis socialistas no tiene mesura. En ningún momento se ha dejado de probar como una parte de la cúpula militar y del gobierno se decidieron a robar los dineros del Estado venezolano, así como a permitir que la droga que proviene de Colombia salga de sus puertos y aeródromos a múltiples destinos y en especial a Estados Unidos. Es tan evidente la situación que incluso el cartel que han conformado se bautizó como el de los soles. Decir que el gobierno de Maduro es legítimo es como hacerlo con el de nuestro vergonzoso expresidente Ernesto Samper. Se hicieron elegir con la compra de votos de plata del narcotráfico y la repartija de prebendas de toda índole.

Hablar que se tiene comunicación con el régimen chavista, cuando millones de venezolanos se mueren de hambre y otros millones tuvieron que huir por todo el mundo, porque el gobierno del socialismo del siglo XXI en 20 años acabó con todo su aparato productivo, es mirar a la ligera lo que cientos de países ven en ese desastre de Estado.

Hacerse Granda el de la vista gorda desconociendo que allá en la patria bolivariana, tienen de huéspedes a Márquez, Santrich y sus secuaces, como a los elenos y a una serie de organizaciones dedicas al narcotráfico y el terrorismo. Es como tapar el sol con un dedo.

En conclusión. Es clara que la condición ideológica de algunos militantes de izquierda, es tan obtusa que no les permite reconocer las hondas fallas de regímenes dictatoriales como el venezolano. Solo esperamos nosotros los colombianos que las recompensas ofrecidas por Estados Unidos, causen su efecto y que los militares que no están sometidos al llamado demonio del siglo XXI como es la droga, adelanten la entrega de Maduro y sus compinches y propicien la junta de gobierno de transición que se está proponiendo para volver a elecciones y a la búsqueda del renacer de esa nación.

P.D. La tarea de convocar al Congreso de la República para sesionar presencialmente el próximo 13 abril, se debió a su incapacidad de hacerlo tecnológicamente como lo están haciendo empresarios, estudiantes y trabajadores.