El divorcio unilateral

Otoniel Arango Collazos
Columnista

En varias oportunidades se ha pretendido obtener la facultad para que cualquiera de los cónyuges pueda solicitar el divorcio, pidiendo a la Corte Constitucional, declarar la inexequibilidad de los artículos 154 y 156 del Código Civil, al considerar que vulneran la Constitución Política y el derecho al libre desarrollo de la personalidad, por cuanto imponen restricciones al derecho a solicitar el divorcio, pues solo permite en el término de un año, que lo haga el cónyuge que no haya dado lugar al divorcio.

Se argumenta que el divorcio unilateral o sin causales, es una medida necesaria para garantizar entre otras cosas, que la persona elija libremente su estado civil, evitar los enfrentamientos y prevenir la comisión de conductas delictivas en contra de los cónyuges y de los hijos, como suele suceder.

La Corte por su parte arguye que la Constitución consagra una protección especial a la familia y núcleo fundamental de la sociedad y que el Estado colombiano reconoce los vínculos naturales y jurídicos, encontrándose dentro de estos últimos el matrimonio que deriva de la decisión libre y voluntaria de la pareja y agrega que al legislador se le concedió libertad de configuración respecto a la constitución y el perfeccionamiento del matrimonio y la de establecer consecuencias o efectos derivados del matrimonio y de su disolución y que “si los cónyuges no desean continuar con el vínculo matrimonial cuentan con posibilidades jurídicas para disolverlo como el mutuo acuerdo o la posibilidad que ambos cónyuges tienen de acudir a la separación de cuerpos para luego de transcurridos dos años proceder a solicitar el divorcio”.

Aunque nadie debería estar obligado a vivir con otra persona o mantener un matrimonio contra su voluntad, máxime cuando lo que falta en esencia es el apego o el amor de un cónyuge respecto al otro o de ambos, sin importar la culpabilidad de uno de los cónyuges, la Corte no ha dado su brazo a torcer. En éste punto, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar opina que “obligar a una persona a permanecer casada, en contravía de su proyecto de vida personal, puede traer graves consecuencias sobre los hijos”; por su parte la Defensoría del Pueblo ha indicado que tal asunto lo debería de resolver el Congreso de la República, mediante la expedición de una Ley que redefina las causales de divorcio que hoy en día existen en el código civil, agregándole la posibilidad de que un cónyuge unilateralmente solicite el divorcio sin argumentar ninguna de las nueve causales que hoy existen. Un feliz día.