¿El Batallón San Mateo se queda o se va?

Oscar Alberto Díaz Garcia
Columnista

Hace poco estuvo el presidente Duque en Pereira y cuando le preguntaron sobre el Parque San Mateo, su respuesta indica que revive la posibilidad de la salida del Batallón de su predio actual. Pero es apenas un indicio sin el sustento que debiera tener una decisión gubernamental; menos mal. Porque a estas alturas, quien confíe en las promesas presidenciales ha de estar chiflado por exceso de credibilidad.

Pongamos en contexto histórico la noticia para observar implicaciones y consecuencias con propiedad; porque el Presidente parece desinformado y desconectado de la realidad. Como antecedente legal, el predio es propiedad del ministerio de defensa; la escritura 1252 del 05 de Junio de 1.948 protocoliza la propiedad del predio de parte del entonces ministerio de guerra.

Las clausulas restrictivas sobre su uso son un mito. La sociedad de mejoras públicas fue la entidad que adquirió el predio con recursos recolectados por la ciudadanía pereirana; no hubo una donación de los terrenos por parte de doña Pobreza Vélez, no es un comodato y existe una escritura legitima que acredita el predio como propiedad del ministerio de defensa nacional.

Con referencia a la intención de sacar el Batallón de los predios de Maraya, desde hace más de veinte años se viene considerando esa posibilidad, a la luz del desarrollo urbano de la ciudad y su crecimiento, a más de la seguridad misma de la unidad militar. Punto este que debería hacer parte de consideraciones de orden estratégico que desconocemos y debieran provenir del comando general de las fuerzas militares. Desde la gestión del ministro Luis Carlos Villegas se hizo evidente que no existe tal planeamiento estratégico y que existen intereses particulares de por medio.

Si el ministerio del ambiente, planeación nacional, el municipio de Pereira, el ministerio de defensa nacional, bajo la batuta de la presidencia se hubiesen sentado a mirar el tema, habría luz verde para tomar decisiones. Eso jamás ha ocurrido. Luz verde que puede ir en sentido contrario a la intención de sacar el batallón, pues si alguien puede encargarse de cuidar la reserva natural con su bosque que conforma el predio es la misma unidad militar. Evitando que constructores privados conformen una empresa mixta con el municipio para hacer viviendas estrato cinco, convirtiendo el área en un bosque de cemento.

Si usted transita por la avenida del sur, frente al distrito militar, puede observar múltiples canchas de futbol ocupadas por niños y jóvenes disfrutando del parque San Mateo, que de hecho existe. Solo falta destinarle más recursos, para que se amplíe su cobertura hacia el turismo ecológico. Y en el centro del campus su batallón, cuidando de la reserva, cuidando la ciudad. Por esta vez resulta afortunado que Duque no sea un líder.