Ecología de verdad

Rodrigo Ocampo Ossa
Columnista

Mientras Greta Thumberg se comporta como una vedette declarándose indignada por el cambio climático dando discursos prefabricados, pero sin realizar ninguna acción concreta, la joven bióloga canadiense Miranda Wang descubrió una bacteria que puede degradar los plásticos. Su desarrollo promete ser un aporte enorme para un problema real, aún cuando se halla en etapa de pruebas.

Miranda no insulta, no amenaza; estudia, experimenta y analiza. Miranda cree que restringir el uso de los plásticos y reciclarlos es insuficiente, pues mas de 300 millones de toneladas producidas por año no se pueden reemplazar completamente en actividades como la salud o la alimentación donde están profundamente incorporados.

Partiendo de esa hipótesis, que implica convivir con la producción de polímeros, propone descomponerlos con un procedimiento llamado “biocellection” para obtener materias primas basadas en las cadenas de carbón con una enorme variedad de usos, un paso más adelante del reciclaje en el cual los plásticos siguen siendo plásticos. Por su tarea Miranda Wang ha recibido el premio Rolex “Campeones de la Tierra” y otros reconocimientos.

Pero está lejos de la promoción mediática que se dio a los manifestantes que acamparon festivamente en Madrid durante la conferencia UNCOP 2019 (climate change conference) en los primeros días de diciembre, pues es mas rentable publicar protestas que información. No obstante, saber que hay personas comprometidas de manera seria en la defensa del medio ambiente, tranquiliza frente a las pretensiones de los “ecópatas” que pretenden devolver la sociedad a las cavernas, pero sin derecho a cazar porque debemos ser veganos en defensa de los animales.