“Día Mundial del Inodoro”

Martha Elena Bedoya
Columnista

En la tarea que ha asumido la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de proponer por consenso la celebración de Días Internacionales, con el fin de sensibilizar al público en general acerca de temas relacionados con cuestiones de interés, tales como los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud y al mismo tiempo llamar la atención de los medios de comunicación para que informen a la opinión pública que existen problemas sin resolver, con el objetivo: por un lado que los gobiernos tomen medidas, y por otro que los ciudadanos conozcan mejor la problemática y tomen conciencia, se estableció el Día Mundial del Retrete, cada 19 de noviembre.

Uno de los propósitos de dicha celebración es el de alcanzar el reto promovido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): saneamiento para todos en 2030, Objetivo 6, que recuerda a los gobiernos y llama su atención para que se tomen las medidas a favor de aquellas personas que no poseen un sistema adecuado de saneamiento residual y garantizar agua limpia y saneamiento para todos y poner fin a la defecación al aire libre, ya que, “solo dotar de baños a la gente contribuiría a reducir en 36 por ciento los fallecimientos por diarrea entre niños menores de 5 años, la sexta causa de muerte de este grupo en la región” (El Tiempo, editorial-22- de noviembre 2019).
A propósito del tema y sin soportarnos en la complejidad del problema, nos referíamos a ello, señalando que en nuestra ciudad, existía el miadero y defecadero en la Plaza de Bolívar, los diferentes parques de la ciudad y rincones de andenes, por la no disponibilidad de servicios públicos sanitarios para la gente.

Además, recordábamos que existen nuevas regulaciones sobre este asunto en el Código de Policía, que demandan de las alcaldías soluciones a la población y el señalamiento de comportamientos contrarios: el realizar necesidades fisiológicas en el espacio público y sanción de 32 salarios mínimos diarios vigentes para quien infringiere la norma, así como, la obligación de los establecimientos de comercio, prestar el servicio a niños, mujeres en estado de embarazo y adultos de la tercera edad cuando lo soliciten, sin importar que sean sus clientes, sopena de multa tipo 1 y suspensión temporal de actividad. Preguntamos: ¿Entonces el resto de la población, el corre-corre es hacia los parques y rincones de la ciudad?

En Pereira remodelamos parques, construimos otros, pero no se ha pensado que el sanitario para la gente merece una respuesta del gobierno, como así la han dado otras ciudades como: Buga atractivo turístico, Armenia, Bogotá.