Desafíos educativos año 2045

Gonzalo H. Vallejo A.
Columnista
La Misión de Sabios, grupo conformado por 47 académicos, artistas y científicos, se reunió durante 300 días para formular en diciembre de 2019 una hoja de ruta plasmada en un documento de 292 páginas con el cual pretenden repensar a nuestro país y llevarlo “hacia una sociedad del conocimiento”. Este informe intenta acercar el objetivo número 4 de desarrollo sostenible ODS propuesto por la ONU en 2015 (“Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”), a la bella proclama de García Márquez (“Por un país al alcance de los niños”), texto que engalanó la entrega, hace 25 años, de la propuesta de la primera Comisión de Sabios intitulada “Colombia al filo de la oportunidad”. Allí, afirma que nuestras violencias históricas son el efecto dinámico de nuestra guerra contra la adversidad.

Los sabios resaltan que el acceso a nuestro sistema educativo no se debe reducir a un simple esfuerzo “coberturista” y sugieren reinventarlo “para hacerlo pertinente” con las cambiantes e imperativas exigencias que nos imponen los nuevos tiempos. Proponen, más bien, disminuir las brechas socioculturales y superar así, los graves problemas que nos aquejan y que condenan a Colombia a estar entre los diez países más desiguales del planeta según el coeficiente de GIni del Banco Mundial. Entre dudas y rezongueos, toma vida el célebre panegírico de nuestro Nobel pronunciado en 1994: “Una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos en una sociedad que se quiera más a sí misma”. Ocho grandes temas ocuparon la acuciosa atención del célebre cónclave.

De estas ocho prioridades se destacan cinco tareas que guardan relación directa con Educación. Ciencia y Tecnología. Destinar el 25% de las regalías a la primera infancia y a la universalización de la educación. A partir de 2026, los niños de 0 a 5 años deberán recibir atención integral. En el año 2045 los jóvenes de 18 años accederán a una educación media diversificada y a una doble titulación (clásica y técnica). Nuevos enfoques de los proyectos educativos institucionales (PEI) para potenciar el desarrollo humano sobre el Ser, el Hacer y el Saber. La formación de las nuevas generaciones debe incluir áreas tales como ciencias y matemáticas; arte, medio ambiente y cambio climático; historia e identidad; competencias ciudadanas, habilidades socioemocionales y convivencia; ética, emprendimiento, economía solidaria, liderazgo y comunicación.

Enfoque didáctico-pedagógico en el fomento del pensamiento contextualizado, crítico y creativo y la obligatoriedad de la educación artística en todas las regiones culturales del país. El conocimiento científico y la innovación son reducidores de desigualdad social, pobreza multidimensional y exclusión. Se debe rediseñar la educación técnica y tecnológica y crear así, centros regionales de investigación tecnológica “por demanda” para la innovación de productos y procesos. Las universidades tienen que convertirse en focos de innovación e investigación. La comisión destaca la necesidad de “formar maestros de maestros”, fortalecer las Escuelas Normales y crear el Instituto Superior de Investigación en Educación y Alta Formación de Maestros (ISIE). “Los maestros deben convertirse en un ejemplo vivo de lo que debe ser un aprendiz del siglo XXI”, concluyen.