Deporte con amor

Rubén Darío Franco Narváez
Columnista

“Un atleta no puede correr con el dinero en sus bolsillos. Debe trabajar con la esperanza en su corazón y los sueños en su cabeza.” -Emil Zapotek (Atleta checo, especialista en pruebas de fondo).

Soy amigo del deporte; aunque hoy sufro consecuencias de excesiva práctica. Sigo aferrado a él, hasta dónde me lo permita mi deficiente sistema motriz.
Mirando más allá de las bondades y la sana diversión para los espectadores, considero que se puede aprovechar al máximo para beneficio general, posicionando a Pereira como la primera ciudad en el mundo en estatuir el “Deporte con Amor”.

Como las utilidades son mayores; para su ejecución, exige un verdadero batallón de personas dependientes de la Secretaría de Deporte y Recreación de Pereira; puesto que para todas las competencias realizadas aquí, deben tener una finalidad filantrópica.
Entro en materia. Para desarrollar el “Deporte con Amor”, todas las Ligas de cada ramo jugarán papel protagónico. Menciono algunas competencias:

Al finalizar cada partido de fútbol, los jugadores del equipo ganador entregarán material escrito y gráfico sobre el no consumo de estupefacientes, en una campaña contra: la drogadicción y el nocivo narcotráfico.

En Atletismo, en sus distintas modalidades, después de cada premiación, los ganadores -haciendo uso de aportes especiales- entregarán alimentos sanos e implementos deportivos a entidades de beneficencia o a las personas más necesitadas.

Después de cada competencia ciclística, en la meta, los diez primeros harán entrega de material alusivo al cuidado del Medio Ambiente y de árboles para ser plantados en el perímetro urbano de Pereira.

En los encuentros de baloncesto, después de concluido cada partido, el equipo ganador entregará a rectores de colegios (con destino a los estudiantes) libros, cartillas y símbolos patrios, relacionados con urbanidad, civismo, sentido de pertenencia, comportamiento ciudadano; y en general, amor por Pereira.

El “Deporte con Amor” debe ser extendido a todas las escuelas y colegios de Pereira, bajo estricto control de directivas y ejecutado por los profesores de Educación Física, acogiendo a estudiantes, educadores y a los padres de familia.