De tú a tú

Henry Carvajal Castro
Columnista
¿Por qué trizas a la paz? En Colombia la paz, votada NO por el segmento trizas, que fomenta odio y Sí por los que tienen mente, alma limpia y no desean llenar más las montañas, desiertos, valles y los ríos de cruces sin nombre y millones de dolientes, que no saben dónde está sembrada en lotes ignominiosos, es la vida que se fue por odio de la tierra de sus seres queridos.

Colombia no se puede dar por vencida en la lucha contra el viento huracanado y fatalista, que carcome y erosiona la montaña, la marea que indómita amplía y se roba las playas de la reconciliación y sobre todo, la pequeña, constante y fuerte gota de agua que horada la roca de la esperanza de un país soñado: sano, legal y en paz para todos.

Así la arena del desierto violento amenace con cubrir lenta, pero dolorosamente ese morrito de paz en la cima, los colombianos tenemos que seguir empujando, con el hombro de la rectitud y la fe en nosotros mismos, la gloriosa paz hacia la más colosal de las rocas, en la que, tozuda, se haga fuerte e inamovible.

Tal vez el odio impostado o demencialmente ilegítimo, el interés creado y compuesto y la adoración por los guerreros de Palacio, no es suficiente para acabar de un solo plano con la titánica paz firmada por un país amante de la guerra, que como Colombia no se puede dar por vencida y al contrario, tiene que empujar con el hombro de la tenacidad hacia la más colosal de las rocas, en la que se enquiste, por fin, el jardín de la anhelada paz.

Por el odio enclaustrado y conveniente, debajo del velo hipócrita, de la masacre perpetua y el invicto asesinato de los indefensos de nuestra Patria. Gente, sin pizca de amor por la paz, que se encauza por la eterna y fratricida guerra, para ensanchar límites y correr las cercas en las noches vandálicas, para insertar miles de reses que valen más que millones de campesinos igual víctimas de los ejércitos privados, más fuertes que los pelotones de los cuarteles. La paz de hoy, instalada en corazones buenos, toma fuerza caudalosa, porque al cabo, los espíritus en el horizonte reflejan las sombras, que entienden que, la única luz, que nos puede hermanar tiene forma de bandera blanca.
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1 comentario en “De tú a tú”

  1. MI QUERIDO MAESTRO …VOTAMOS NO; NO EN CONTRA DE LA PAZ, SINO DE LA IMPUNIDAD DE QUIENES EN ESOS CAMINOS DESÉRTICOS DE NUESTRAS MONTAÑAS ASESINARON, SECUESTRARON Y VIOLARON NIÑOS Y MUJERES; LLENARON NUESTRAS CIUDADES DEL VENENO DE LA DROGA,,,QUÉ PENSARAN ESAS MADRES DE LAS VICTIMAS? …CUANDO UNA JEP COMPLICE, APLAUDE A LOS HONORABLES SENADORES QUE LAS REREPRESENTAN EN EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA…QUE RICO UNA VERDADERA PAZ SIN IMPUNIDADES

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