De tú a tú

Henry Carvajal Castro
Columnista

Autopistas Orientales (I). Colombia no mueve un dedo inmerso en un odioso e incomprendido centralismo gubernamental que, desde siempre, fue al encuentro del centrado desarrollo de alto vuelo, pese a la dificultad y el vértigo de las grandes alturas de nuestras largas cordilleras, hoy colonizadas, urbanizadas e industrializadas.

Y eso está bien. Pero lo grave y preocupante es que Colombia no mueve un dedo, ahora y tristemente siempre, por el desarrollo de la otra mitad de un país, por redescubrir y al que hay que transformar e industrializar, en todos los frentes, empezando por la ganadería extensiva -podría ser más que Argentina y tanto como Brasil- la Metalmecánica, Hidroeléctricas, Energías, Agroindustria e Ingenierías, empezando por la Ambiental y toda la tecnología e inteligencias que hoy hacen viables los grandes desarrollos en los terrenos más agrestes de cualquier país.

Primero bautizadas como Intendencias, nunca tuvieron una mirada hacia adelante, sin sospechar el inmenso potosí que constituían. Luego, denominadas Departamentos, por tratar de acercarlas al gran desarrollo, hecho que no ha servido absolutamente para nada, pues hoy como ayer siguen olvidadas, estigmatizadas y frenadas al desarrollo, bloqueadas por el nefasto, ciego y fatal centralismo.

Amazonas, Arauca, Caquetá, Casanare, Guaviare, Guanía, Putumayo, Vaupés, Vichada deben ser privilegiados, dos siglos después de vergonzosa inacción, con los grandes desarrollos tecnológicos y viales: las Autopistas Orientales y un macro proyecto de vías terciarias, modernos aeropuertos, ferrocarriles e incluso la navegación por sus largos y caudalosos ríos, para transporte, turismo y desarrollo industrial y tecnológico.

Es la hora de invertir en el progreso de la región más rica y olvidada de Colombia, por parte del galopante e indiferente centralismo de Bogotá y las capitales montañeras, todo, al compás de una gran ola universitaria que se establezca en “el otro país”, para irrigar conocimiento y tecnología a fondo y gran nivel.

USA encontró en el Oeste otro país y el gran desarrollo, sembrando con el tren y a lado y lado de los rieles, pueblos que hoy son grandes metrópolis, totalmente desarrolladas, mientras Colombia a estas horas de la vida no ha pensado en generar un macro proyecto de desarrollo integrado y un frente dinámico conjunto, al Este, articulado con todos los sectores que generan y rigen la economía, el conocimiento y la industria, para forjar una meta de resarcimiento, justicia, inversión y desarrollo “del país olvidado” que, ironicamente, nos convierta en una nación industrializada.
¿Por qué Pereira paga, pero no tiene, Autopista del Café tramo Boston-Punto 30?