Cargas de profundidad

Gabriel Alberto Toro Peláez
Columnista

Se derrumba el país hacia la hipocresía, la maledicencia y la mentira. Algunos periodistas, en plan de figuración, rebasan las fronteras de la ética, la veracidad y los frenos morales; anteponiendo criterios políticos trasnochados, desprestigiados por todo tipo de criminales que internacionalmente los profesan, privilegiando la persecución a quien ha sido calificado como el mejor Presidente de Colombia -doctor Álvaro Uribe Vélez-, cuyo pecado es servir a la Patria, sacrificando la tranquilidad suya y de su familia.
La hipocresía los lleva a olvidar los actos de sus líderes, para solazarse mostrando una fotografía de un cuestionado personaje que asistió a una reunión política en la Guajira, de quien se presume aportó económicamente, a través de María Mónica Daza, a la campaña de Iván Duque en ese departamento, donde este obtuvo cerca de 50 mil votos.

Independientemente de que la votación de Iván Duque Márquez superó por más de 2 millones de votos al incendiario Petro, las fotografías que hacen las delicias de los despistados periodistas, no son prueba de ningún delito, ya que a esas reuniones se cuelan indeseables, donde el expresidente Uribe con su desbordante simpatía se deja retratar en compañía de cualquier asistente, como es costumbre de los líderes políticos, incluyendo a los propios mentores de la mermelada, a quienes aquellos periodistas les olvidan todos sus desafueros, desconociendo que Uribe Vélez al enterarse de las andanzas non sanctas de María Mónica Daza, ipso facto la despidió de la UTL.

Los aviesos periodistas escudriñando la vida del expresidente y su relacionados, se alimentan de insignificantes detalles, los deforman y magnifican para entretener su voracidad malsana, sin confrontar fuentes que los lleve a la dimensión real de cada hecho; cerrando los ojos y quebrando sus plumas en frente de hechos superlativamente más graves como los que cometen o han cometido conocidos delincuentes de la subversión y del anterior gobierno que dejó económica y moralmente arruinado al país.
Es tal la perversidad de los malintencionados periodistas que, no sólo se ensañan en el propósito de desprestigiar al exmandatario Álvaro Uribe Vélez, sino que retuercen la información hasta –ingenuamente- pretender deslegitimar la elección del Presidente Iván Duque Márquez, quien ganó limpia y democráticamente la dirección del Estado por voluntad soberana del pueblo colombiano.

Deja un comentario