Cargas de profundidad

Gabriel Alberto Toro Peláez
Columnista

La siembra de 180 millones de árboles es una meta demasiado alta, pero no inalcanzable; puesto que nuestro país es extenso y considerado entre las tierras más fértiles del mundo. Esa fue la promesa realizada por el presidente Iván Duque Márquez en El Foro Económico Mundial 2020 en Davos-Suiza.

Es una referencia significativa para el considerado “Departamento Verde de Colombia”, porque con la dinámica ambientalista de nuestros mandatarios encabezados por el doctor Víctor Manuel Tamayo Vargas, podemos superar la cifra promedio del compromiso mundial con el ecosistema.

Involucrando a los 14 municipios que conforman Risaralda, con una extensión de 365.300 hectáreas, podemos alcanzar un promedio de cinco árboles por cada uno de sus 1.200.000 habitantes; lo que nos arroja una siembra de seis millones de árboles durante la actual vigencia administrativa.

Retomando los logros del presidente de Colombia en el Foro de Davos-Suiza, relievo su participación activa en todos los temas allí tratados: “¿Cómo salvar el planeta?” Se comprometió con la siembra de 180 millones de árboles, meta a 2022. En “El Futuro de la Economía”, 50 líderes políticos y económicos del mundo empeñaron sus palabras para invertir en nuevas empresas en Colombia. En lo concerniente a “Futuros saludables”, logró el concurso de los países más desarrollados. En “Infraestructura resiliente”, mostró con cifras que nuestro país da pasos seguros hacia el futuro. Y, “Transformación digital y confianza”, explicó -el presidente Duque- que es prioridad dentro su administración.

Cerró con broche de oro, su participación, logrando que Colombia fuera elegida como la sede del Foro Económico Mundial para América Latina que se llevará a cabo en el 2021.
En el departamento de Risaralda, es preciso anotar la ausencia de entidades ambientales, el pasado 28 de enero, cuando se celebró el día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2 –o mejor, Día Mundial frente al Calentamiento Terrestre-.

Parte fundamental del desarrollo de la población en todos sus ámbitos es, por supuesto, la adecuada formación de los jóvenes quienes deben recibir motivación para construir futuro y encontrar sus posibilidades de proyección, en lugar de ocuparse de la revolución insensata, destruyendo bienes materiales en su propio perjuicio.
“El arte supremo del maestro es despertar el placer de la expresión creativa y el conocimiento”.