Capitalistas vergonzantes (No debemos ser)

Julián Cárdenas Correa
Columnista

“Debemos, por ejemplo, lograr que los mercados funcionen, de nuevo, como se supone que deben hacerlo, asegurando que exista una libre competencia efectiva y frenando el poder del mercado desmedido”.

El párrafo anterior es del libro Capitalismo Progresista, del Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz; y en mi opinión ese sólo párrafo es uno de tantos ejemplos que nos deben hacer reconocer; primero que Stiglitz tiene razón en muchas de sus tesis y posiciones y, segundo, que señalarlo de socialista es un enfoque erróneo.

Muchos columnistas del país juzgaron al Nobel como muy socialista por sus opiniones en el pasado Hay Festival, pero creo que muchos no se tomaron el trabajo de leer su libro y por ende las opiniones son infundadas.

Leí el libro y aunque es un libro cuyos análisis se enfocan principalmente en la economía, la sociedad y sobre todo, la política de los Estados Unidos, al abordar el tema de capitalismo, es mucho lo que podemos extrapolar hacia países como el nuestro (Que según el gobierno Trump ya es un país desarrollado, no en vías de).

¿Tienen mucho poder concentrado Google, Facebook y Amazon? Sí. ¿Utilizan ese poder esas firmas y otras que tienen poder casi monopólico para manipular las masas? Sí. ¿Llenan a los consumidores y ciudadanos con mensajes erróneos empresas como las tabacaleras en su momento y las gigantes de comida chatarra? Sí. ¿Es la sociedad en su conjunto y los contribuyentes quienes debemos pagar vía sistema de salud esa manipulación que busca sólo enriquecer a unas grandes corporaciones? Sí. ¿Vivimos una inequidad de ingresos que no es sostenible? Sí. ¿Está el planeta afectado ecológicamente por la actividad humana, principalmente la industrial? Sí. Estas son realidades que debemos aceptar y que en consecuencia debemos tomar consciencia de que son anomalías que los mercados no lograron corregir y que por ende requieren la intervención del Estado regulador. Creo que nada de esto es necesariamente pensamiento socialista.

No obstante, aunque reconozco las imperfecciones del capitalismo, creo que debemos defender el sistema. Aceptar sus ajustes y no ser extremistas de mercado, pero tampoco dar paso a ser unos capitalistas vergonzantes. Parece que quienes hacemos empresa debemos sonrojarnos y hablar en voz baja de temas como crecimiento económico, empleo, productividad, eficiencia, despidos, contrataciones, recortes, ampliaciones, compra de maquinaria, etc. Y ahí debemos alzar la voz, no se trata de ser inconscientes, se trata de reconocer que en el capitalismo encontramos la vía para el progreso y que en él encontraremos la vía para continuar avanzando. ¿Requiere ajustes el sistema? Sí. Pero no requerimos de otro sistema.

Sólo como recordación, del libro Homo Sapiens de Yuval Harari: “la afirmación de (Adam) Smith de que el impulso egoísta humano de aumentar los beneficios privados es la base de la riqueza colectiva es una de las ideas más revolucionarias de la historia humana”… “Lo que dice Smith es, en realidad, que la codicia es buena, y que al hacerme rico yo beneficio a todos, no sólo a mí. El egoísmo es altruismo”.

Nota: La posible privatización de PDVSA será el ejemplo perfecto de qué modelo es el correcto.