¡Buscar los niños casa por casa, calle por calle!

Marta Elena Bedoya Rendón
Columnista

Comienza el año escolar y el reto es grande para la administración que apenas comienza, porque recibe una ciudad con indicadores preocupantes en deserción escolar, niños trabajando en la calle, drogadicción y prostitución infantil. Recordemos algunas cifras:

En cuanto a las cifras del trabajo infantil que inciden directamente en la deserción escolar, según el reporte entregado por DANE y sobre el cual un editorial de El Diario de abril 12, llamó la atención de la administración saliente de hacer frente a la grave situación, la tasa de trabajo infantil, o la relación porcentual de los niños y adolescentes de 5 a 17 años que trabajan con respecto a la población total, el Área Metropolitana de Pereira se ubicó como la segunda ciudad del país detrás de Sincelejo, con un porcentaje del 4,6 %, cerca de 10.600 niños explotados laboralmente en donde los niños reportaron trabajar y no asistir a una institución de preescolar, escuela, colegio o universidad. (https://www.larepublica.co/economia/sincelejo-pereira-e-ibague-son-las-ciudades-donde-mas-trabajan-los-ninos-2849148)

No menos preocupante, es la situación en que nos encontramos en la deserción escolar en donde la tasa correspondiente al Área Metropolitana, fue del 5,22%, mucho más alta que la media a nivel nacional que está en el 3,7 %.
Llamamos la atención que todos los indicadores tanto de empleo como de estos temas miden el Área Metropolitana, y es importante para plantear acertadas estrategias contratar con el DANE, a través de la misma institución, la medición en cada uno de los tres municipios que la conforman y así conocer la situación real y construir una agenda que nos permita corregir el rumbo en la situación de nuestros niños hasta ahora preocupante.

No basta con dar instrucciones a los rectores y directivas de las instituciones educativas en el sentido que todo niño debe ser matriculado, sugerimos que hay que hacer una buena copia de los mecanismos que han adoptado otras ciudades, salir a buscar a los niños familia por familia, casa por casa, establecer estímulos y disposición de recursos a los centros escolares que presenten mejores resultados en matrícula, se premie con la ejecución de algunas obras de infraestructura o la dotación, todas las herramientas que sean necesarias que busquen reducir esos indicadores, o, por lo menos mantener el volumen de matrículas para la temporada escolar del 2020.

Acudimos a la invitación que en un momento similar hiciera una dirigente educativa: “Movilizar a todos los actores y sectores de la sociedad, para que la educación sea la principal estrategia de equidad, desarrollo y paz, sin ninguna filiación partidista e independiente de visiones particulares”.