Balance Gallo (1)

Orlando Parra

Columnista

“Saludos, ¡llevo pidiendo una información desde el 18 de Noviembre!, francamente ya estoy molesto ¿Pasó a seguir? ¿Derecho de petición a esta altura?” le conté a un secretario de la alcaldía. “Si. Te recomiendo que lo hagas mediante derecho de petición porque eso a ella la pone a correr para cumplir los términos” Me contestó.

Y así fue. ¡Hubo que decir “derecho de petición” para que una funcionaria pública –cuya función es informar- facilitara en minutos una información solicitada 23 días antes!  Como me dijo el contralor departamental a quien le conté “debe como mínimo pedirle al peticionario que use el medio correspondiente informándole de cuales dispone la entidad y para mayor diligencia le puede manifestar que re direccionará su solicitud a través de cualquiera de esos medios para que el trámite inicie formalmente de manera pronta.” ¡Vergonzoso! En fin.

Ahh! No le insistí directamente al alcalde, por la sencilla razón de que lo tumbaron.

Dice la constitución en su artículo 259: “Quienes elijan gobernadores y alcaldes, imponen por mandato al elegido el programa que presentó al inscribirse como candidato.” Incumplirlo da “revocatoria del mandato”. Pero resulta que, en Colombia, tal vez desde el frente nacional (1958-1970), parece que la norma es ser “gobiernista”, tal cual me lo han manifestado diversos dirigentes sociales, económicos, políticos; ¿y qué es ser gobiernista? estar a favor de quien gobierne, sea quien sea, actúe como actúe, cumpla o no cumpla “el programa que presentó al inscribirse como candidato”. Aquí incluso crearon una veeduría del voto programático y el dirigente terminó de “Director” en la alcaldía. Vivir para ver.

Cuando se asume esa postura se entrega parte de ser ciudadano. Se cede en los derechos que lentamente hemos venido construyendo en un país donde la “participación ciudadana” tiene la edad de los jóvenes que hoy lideran las protestas. Por eso No es de extrañar que quienes se hacen ciudadanos activos entonces sean matriculados como “oposición”. ¡Torpes!.  A mí, por ejemplo, Gallo me parece una persona amable, así muchos lo tachen de “prepotente y sobrador”. Simplemente “Quienes elijan gobernadores y alcaldes, imponen por mandato al elegido el programa que presentó al inscribirse como candidato”; ¿eso es oposición o es ser demócrata?.

Lo más promovido del programa de Gallo fue Empleo: Universidad para Cuba y el Sur Occidente, Banco para micro empresarios, Impulso a los productos Pereiranos. Movilidad: Sistema de Cables aéreos para VillaSantana, Poblado y Cuba, Bajar la tarifa y mejorar el servicio de Megabus, Eliminación de Zonas Azules, Horario Pereira. Seguridad: Mapa de la inseguridad, Cámaras de seguridad con reconocimiento facial, Comandos especiales contra el micro tráfico.  Pereira Moderna: Vías para unir occidente-oriente-sur-norte, Conexión de barrios, Wifi Gratis, Ciclorutas… (https://cutt.ly/re5HANH).

Por ello en las próximas columnas haremos un balance tranquilo y mesurado de su gestión. Por ejemplo, si bien la administración saliente avanzó muchísimo en la eliminación de los pliegos sastre (hechos a la medida de contratistas) para las grandes obras, es decir en transparencia, también es cierto que la contratación de manera “directa” de personal, compras menores y algunas reparaciones se disparó: “El promedio pudo llegar a unos 15 contratos directos por cada día hábil” asevera alguien que conoce el tema a fondo, es decir: clientelismo a la lata.

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