Alerta de inseguridad por Coronavirus

Jorge Eduardo Murillo
Columnista

Ya todos estamos empeliculados con el tema del coronavirus. Desde el surgimiento como enfermedad, cómo se propaga y cómo se debe combatir. Si bien es cierto que no existe la vacuna para desterrar el virus, por lo menos estamos aprendiendo cómo se puede evitar y acelerar el proceso hasta que desaparezca. Unos países han avanzado más que otros, en Colombia el interés general nos ha unido y ya vamos en toques de queda específicos. En este momento Francia anunció medidas económicas para subsidiar a quienes están más afectados, le siguieron Estados Unidos y España. Las ayudas económicas son billonarias y se habla desde girar un cheque de mil dólares, hasta el pago de arriendos, créditos y no pago de servicios públicos. Dichas ayudas van en relación directa al respaldo económico de dichos países.

En Colombia el presidente y sus ministros han iniciado una serie de medidas económicas que favorecen a muchos colombianos. Algunos bancos han flexibilizado sus intereses, los plazos y han extendido líneas de crédito. Seguramente en los próximos días las ayudas y subsidios crecerán. Pero hay que tener mucho cuidado con todos los millones de colombianos que hacen parte de la informalidad, que para muchos es indeseable, a pesar de ser gran parte de la solución al desempleo y la generación de ingresos para aquellos colombianos que viven en la pobreza. Es el caso de miles de personas que viven de las ventas ambulantes producto del fútbol y toda clase de eventos.

Es el caso miles de personas que viven de las ventas del turismo informal. Es el caso de miles de personas que viven del comercio a cielo abierto en las calles y semáforos. Que va a pasar con los que cuidan los carros, con los coteros, con los que hacen reciclaje, en fin toda una informalidad que de una u otra manera, le ayuda al estado, pues están trabajando y tienen con qué llevar la comida a sus cambuches, sosteniendo muchas familias que están en la pobreza.

Si toda esta población pierde sus ingresos informales, quedan en el verdadero desempleo y no tienen fuentes de ingresos; no les queda otro camino que la ilegalidad, el robo, el atraco y la extorsión. Entrarán al mercado del microtráfico para buscar ingresos y pare de contar. Este panorama aún no comienza, pero en muy pocos días veremos las calles plagadas de más pobres desesperados creando una ola de inseguridad cuyos resultados podrán imaginar. Las autoridades en Colombia sólo operan cuando los problemas son grandes. Ojalá las medidas económicas abarquen esta población desde ya, evitando esa problemática social que se viene.