Adicción a la pantalla

Neverg Londoño Arias
Columnista

En un comienzo la adicción aparece como la consecuencia única del uso de una sustancia que condena al individuo a estar condicionado a su búsqueda y consumo para lograr satisfacción plena. El organismo responde desde la tolerancia, la dependencia y el síndrome de abstinencia.

Las adicciones químicas tienen el componente adjunto de la neuroadaptación. Las adicciones por conductas específicas carecen de este componente pero poseen efectos similares. Se puede comenzar con comportamientos satisfactorios y de poco cuidado, pero finalmente se tornan adictivos, incontrolables y generadores de problemas: el juego, el sexo, las comidas, las compras, el trabajo, el deporte y las nuevas tecnologías.

La tolerancia induce a aumentar la intensidad y el riesgo para lograr mayor placer. La abstinencia provoca reacciones orgánicas y pensamientos repetitivos, involuntarios, no deseados. Solo la satisfacción de la conducta que llama y provoca, logra aliviar el malestar, el “craving”: “necesidad por volver a realizar la conducta para garantizar bienestar”. Algo se sacrifica: trabajo, pareja, familia y relaciones sociales.

La nueva adicción de ensimismarse en la pantalla de dispositivos móviles tiene como consecuencia el “phubbing”: acto de ignorar a quienes se encuentran a nuestro alrededor. Se entra al ostracismo, la automarginalidad, la soledad, la hostilidad, poca convivencia e interacción. Terrenos abonados para la ansiedad, la depresión y la insatisfacción.

Los estudios realizados por la Universidad de California con base en la aplicación de tres instrumentos: “La escala de soledad”, “La escala de satisfacción con la vida”, y el “Inventario breve de síntomas”, determinaron algunas conclusiones:
”Ignorar a alguien mientras se mira un teléfono y ser ignorado por otra persona que está pendiente de su teléfono”, genera serios problemas a quien se siente ignorado…”La duración del uso del teléfono predice la probabilidad de involucrarse en la práctica de invisibilizar al otro (phubbing)…”La adicción al teléfono está relacionada con rasgos psicológicos adversos y una interacción social deteriorada”…”El phubbing tiene relación con la soledad”.

En el mundo de los comportamientos es difícil identificar el límite entre lo normal y lo patológico. En una comunidad humana la marginalidad activa la inconformidad y cuestiona la calidad de vida.

En el nuevo mundo que nos espera, será necesario promover una comunicación de acuerdo con la necesidad de sentirnos necesarios unos a otros, darse cuenta que el otro existe.