22.5 C
Pereira
miércoles, febrero 28, 2024

Seguimos lo mismo

Es tendencia

- Advertisement -

Alberto Zuluaga Trujillo

Columnista

En nuestro escrito anterior, “Cómo seremos después de la pandemia”,  dijimos claramente que dada nuestra condición humana, invariable e inmodificable, una vez terminada esta gran tragedia universal continuaríamos exactamente igual.  A quienes han sostenido que este alto en el camino fue necesario para realizar una introspección que nos permitiera modificar el rumbo, bástenos señalar lo sucedido en el Senado de la República el día de su instalación que bien sirve de apoyo a nuestra tesis de no cambio pues pese a los señalamientos de que fue y sigue siendo objeto el senador Arturo Char Chaljub, fue elegido con 77 votos como su primer dignatario y por consiguiente Presidente del Congreso de Colombia. La Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia le abrió indagación preliminar por su supuesta  intervención en el delito de fuga de presos que protagonizó la excongresista Aída Merlano, estrechamente vinculada a las casas Char y Gerlein que operan en  Barranquilla y toda la Costa Norte. A juicio de los magistrados de esta Sala, los señalamientos e imputaciones al nuevo Presidente del Congreso estarían relacionados con las conductas de corrupción electoral que las familias Char y Gerlein ejercieron a lo largo y ancho de la extensa geografía del caribe y a quienes el encierro de su senadora electa en los comicios congresionales pasados nada bueno significaba para su bienestar y tranquilidad. Si bien, el juicio apenas inicia su elección como cabeza del poder legislativo colombiano es una clara muestra de que en nada hemos cambiado en medio de esta inmensa tragedia universal. No ha sido condenado pero tampoco ha sido absuelto. Su nombramiento es un abierto desafío a la decencia y al señorío que deben exibir estas altas dignidades. Más aun, es  alguien del montón  que no debate, no presenta proyectos, su voz no ha sido nunca escuchada en el recinto, es un desvergonzado ausentista que cobra por no asistir. ¿Cuál es entonces su gracia? Ser animador de parrandas vallenatas. ¿Cuál su ángel? Ser hijo del cacique barranquillero Fuad Char Abdala quien, en asocio con los Gerlein, presuntamente coordinaron, pagaron y ejecutaron el impecable y asombroso escape en prisión de la también excongresista Aída Merlano Rebolledo, actual protegida del régimen de Maduro en Venezuela. De su estancia en la República Bolivariana depende y, en mucho, su suerte política. Su cargo no solo es una dignidad que debería ostentar  persona de reputación intachable sino un egregio ciudadano formado en una regia y estricta disciplina política que, descollando de entre sus demás compañeros de bancada, se hubiese dado a conocer como un verdadero líder que urge y reclama el difícil momento que vive la Patria. De él dependerán qué leyes se discutan y, la duración de sus debates, pudiendo darles prioridad o relegarlos como último punto  del orden del día.  Su posición es estratégica dentro del engranaje Ejecutivo-Legislativo, y las elecciones las ganaron los partidos que tienen las mayorías, lo que no tiene discusión. No se trataba entonces de elegir al candidato de la oposición, por respetable que fuese, sino a alguien del establecimiento con méritos suficientes para representarlo y dirigirlo y no un petardo que bien puede derrumbar nuestra maltrecha democracia.

alzutru45@hotmail.com

Para estar informado

- Advertisement -

1 COMENTARIO

  1. Dn.Alberto pero x Dios cómo no vamos a seguir lo mismo o peor.El sr. Char ha sido cuestionado x un crimen electoral y actualmente vemos bandidos sindicados de crimenes atroces contra la humanidad legislando en el congreso,gracias al fraudulento acuerdo de paz ideado,aprobado y firmado en la CUBA COMUNISTA de FIDEL y RAUL CASTRO. Que opina!. 0rlando, Fl. 7/27/2020.

Los comentarios están cerrados.

- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -