Jairo Arango Gaviria
Fracking a lo que dé.
Abelardo de la Espriella
El fracking (fracturación hidráulica), es una técnica para extraer gas y petróleo que se encuentras atrapados en formaciones rocosas muy profundas bajo la tierra. La aplicación del fracking trae como consecuencias la contaminación de los acuíferos y la creación de condiciones ideales para los sismos.
En Colombia la explotación de hidrocarburos por medio del fracking está prohibido. El 7 de julio de 2022, la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado profirió una sentencia negando las pretensiones del Decreto 3004 de 2013 de la Resolución 90341 del 27 de 2014, para la utilización del fracking.
Con mensaje de urgencia, la Comisión Quinta Constitucional Permanente, prohíbe en el territorio nacional la exploración y producción de yacimientos no convencionales y la utilización del fracking Pl53 de 2025 C y 294 S.
Objeto: Prohibir en el territorio nacional la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales, asociados a areniscas bituminosas, hidratos de metano, gas asociado a mantos de carbón, areniscas y carbonatos apretados y lutitas, así como la utilización de la técnica de busca de protección del medio ambiente y la salud de las actuales y futuras generaciones; la prevención de conflictos socioambientales y el cumplimiento efectivo de las metas del Acuerdo de París aprobado mediante Ley 1844 de 2017.
En la actualidad el fracking en Colombia está prohibido. No existe ninguna ley ni una norma jurídica que permita desarrollar la técnica del fracking para la explotación de hidrocarburos. Si en campaña se utilizó la frase “fracking a lo que dé”, es apenas eso: Una frase suelta, sin ningún sustento jurídico, a menos que suceda en la nueva “Patria Milagro”, un nuevo milagro como lo propone el próximo ministro del Medio Ambiente Fabio Arjona, quien avaló la utilización del fracking argumentando que se va a realizar un fracking saludable. Hágame el bendito favor: Fracking Saludable.
Esto si que es un milagro. Es decir, que no va a ver daño a los acuíferos ni al medio ambiente. Aleluya.
La región “beneficiada” por el ministro Arjona, para adelantar fracking, es nada más y nada menos que el páramo de Santurbán en el Departamento de Santander. Quizás este sitio fue escogido como homenaje a la región que más votos representativos le aportó a la campaña “Firmes por la Patria”. Sin embargo, si tenemos en cuenta que con excepción del odio que les inspiró el presidente Petro, cualquier otro argumento no contaba o simplemente se desconocía. Claro, hasta hoy, obnubilados por el triunfo, apenas empiezan a tener claridad y a hablar sobre la importancia de proteger el páramo de Santurbán, principal fuente de agua de los santandereanos.
El páramo de Santurbán pertenece al sistema más protegido de Colombia. Una intervención extractivista a este territorio es completamente inconstitucional. No hay ninguna norma legal que respalde y legalice una intervención con fracking. Podría llegar a suceder más adelante cuando empiece a andar la patria milagro, y se incorpore y se legisle sobre este milagroso concepto: Fracking Saludable. Por ahora encomendemos al santo oficio y recemos por la salvación de Santurbán. Dos millones de santandereanos sin agua.
