19.1 C
Pereira
domingo, mayo 19, 2024

Religión y territorio

Es tendencia

- Advertisement -

(Pbro. Diego Augusto Arcilla Vélez)

El ataque con drones de hace escasos 7 días a Israel por parte de Irán nos coloca frente a una  confrontación que escala a dimensiones mundiales. Pero, ¿cuál es el meollo del asunto  Palestino-Israelí? Trataré de explicarlo brevemente desde la historia: hay una idea  fuertemente arraigada en el judaísmo, la creencia de una tierra prometida. En la Biblia la  tierra prometida fue el área geográfica que Dios declaró entregar “en propiedad” (Génesis  15,7) y en “posesión perpetua” (Génesis 17,8) a Abraham y su pueblo. 

Todo comenzó ahí, Dios bendice a Abraham y su descendencia. Abraham está casado con  Sara y tiene a su hijo Isaac; a su vez Abraham tiene una mujer esclava, llamada Agar, de la  cual nace su hijo Ismael. Dios habla y dice: “de ti Abraham y Sara nacerá el hijo de la  promesa” (Génesis 21, 1-3). Isaac e Ismael no se entienden; Sara exige a su esposo que  expulse a la esclava junto con su hijo. Isaac hereda la tierra prometida e Ismael va al sur de  Canaán, hoy Palestina; de esta última nacen los árabes, los filisteos y los musulmanes. Isaac  engendra a Jacob y este a su vez tiene 12 hijos que conforman las doce tribus de Israel. En  Egipto son esclavizados y Moisés y Josué los guían a la tierra prometida, su tierra. Llegados  allí los descendientes de Ismael ocupan el territorio (filisteos y árabes) y desde entonces se  desata una constante disputa por este territorio.  

Durante el Imperio Romano, S. I, los judíos son nuevamente expulsados del territorio; Jesús  nace allí. En el 476 viene el Imperio Bizantino, resurge el islam; luego el imperio Turco Otomano que controló desde 1.299 hasta 1.922. Viene la primera guerra mundial y franceses  e ingleses se reparten el territorio bajo la supervisión de la ONU. La segunda guerra mundial  agrava la situación por las razones que ya todos conocemos. En 1.948, 1.982 y 2.001 se  intentan acuerdos que se rompen y rompen; hasta el día de hoy en donde se hace ilógico para  quienes no entienden la historia, pero igualmente paradójico, para quienes, conociéndola,  sepamos que se están matando entre hermanos de un mismo padre: Abraham. 

El juicio equilibrado de este conflicto solo tiene una salida y es en palabras del Papa  Francisco un abanderado de la paz universal, que en todas sus apariciones ha condenado  severamente los conflictos bélicos; así lo dijo el pasado domingo en el rezo del Ángelus en la  plaza de San Pedro en Roma: “la búsqueda de la paz parte de un corazón se que vuelve a  Dios de manera real y lo busca en el rostro de sus hermanos, el ataque y los ataques que han  venido sucediéndose en el Oriente Medio, nos alejan de ese amor misericordioso y pacífico  que tiene Dios por todos sus hijos, sin distinción. Mi llamado vehemente en esta mañana es, ¡basta ya!, ¡basta ya!, ¡basta ya! De tanta muerte y horror que produce la guerra”.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -