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miércoles, julio 24, 2024

PODER – DEMOCRACIA – GOBIERNO CUENTO TERRITORIAL

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En tiempos pasados, muy, pero bien lejanos, era tanta la desocupación, que a una parte muy pequeña de los pobladores, se inventaron una forma especial de pensar diferente, dándole origen a la Filosofía. Los griegos definían FILO, como amor y SOPHUS, sabiduría. Ahora, en el País de la belleza o República del Banano,  en una pequeña localidad llamada Pereireta, las raíces etimológicas sirvieron para hacer honor a unas realidades que, eufemísticamente podrían asemejarsen. FILO significa hambre y SOFO, pronunciado en español pereirano, es la abreviatura del nombre de un personaje del cual no se tienen gratos recuerdos por terrorífico: Sofonías, taxidermista de humanos que, sufría de necrofilia y en descendencia genética de esta práctica, dejó un hijo calavera. No existe con certeza, investigación que sustente la semejanza y en tarea filosófica de esta narración esotérica, quedará la duda y solo se resolverá utilizando un exorcismo.

El niño Platón descendiente del Dr. Orden e hijo de Don Aristóteles Gallo, se dice que tomó el nombre de una pileta de agua donde se bañaban sus antepasados, hoy es la parte trasera de una narco camioneta; la historia siempre tendrá similitudes. Platón antecedido por su Padre Politico y seguido por Sócrates Valencia, lo rearfima. La sabiduría se inventó una manera para unir pobladores y que todos salieran en la foto; la llamó República, teniendo cuidado de inventar también los mecanismos para permitir que la imagen fuera aceptada entre todos, feos y bonitos, ellos y ellas, cualquier otro disidente, acudiendo a sus mayores, se empezó a hablar de democracia.

Demos: pueblo y kratos: poder. Ahí empezó lo que sería la historia política de la humanidad, donde unos vivos se apoderarían de la mente de unos imbéciles – Roseau – que los siguieron y aceptaron. Hoy la imbecilidad es la más representativa pero tiene otra cara: los imbéciles, que también son inteligentes, traman a los poderosos, haciéndose los pendejos, por eso aquello de la representación sin ilustración.

El Viejo Plato, todos envejecen, centró su invención en lo que llamó Ciudad, espacio donde habitan ciudadanos y campesinos a los que habitaban el campo, que evidente grandeza; si eso hubiera sucedido en este tiempo en el País de la Belleza, sería un postulado y habría sido reconocido como una Tesis Magistral en la Unilibre de Pereireta. Lograr el manifiesto de Ciudadano y Campesino, ¡que logro!, ¡qué proeza!, merece una exaltación.; Pereireta, capital mundial del conocimiento necio.

Los tiempos pasan, todo avanza, la población; una parte sapiente, entiende que el carretazo filosófico está incompleto, busca soluciones; las encuentra dándole forma a una nueva percepción (los pobladores no quieren pasar de ahí), definición de Estado. De Ciudad a Estado, presentándose la discusión, surgen las tres ideologías: Religión, Política y Derecho, aportando cada una de ellas lo que más les convenga – propio de humanos – donde la política se aviva haciendo una separación necesaria. Considerando la gestión, en el ámbito del Ingeniero Ordenamiento, le da la oportunidad a la vieja Ordenación de orientar los deseos de los pobladores naciendo enhiesto, el Gobierno, parte integrante del Estado. Ya no hay tiempo para votar más caspa, el Estado es la sumatoria de Población + Territorio + Gobierno; solo la voluntad popular sabrá desarrollar la ecuación, dándole el peso que se merecen las tres variables independientes, que siempre deberán ser iguales a 1. Como se trata del País de la Belleza o Republiqueta de la Ociosidad, amanecerá y veremos. Continuara…..Poder Territorial.

Lumica74@hotmail.com

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