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domingo, febrero 25, 2024

¡Periodismo que no desfallece!

Es tendencia

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Alvaro Rodríguez H.
Columnista

El periodismo en la mal llamada provincia de nuestro territorio, consolida otras estéticas.
Las voces ciudadanas, aparecieron con la democratización de los Medios. El periodismo ha sufrido -desde sus diales, ciberespacio, video, impresos – una metamorfosis que llena por la aparición de nuevos sonidos y otras narrativas que cuentan – para bien y para mal – el repaso a lo que constituye historia.
Desde ángulos a orillas dispersas. Una sola voz, no existe. Titánica, de fuerza y esperanza, por los mensajes que asoman en el balcón de Balboa, territorio montañoso, con la voz stéreo que irrumpe. El pueblo, se entera de lo que allí pasa. De la presencia o la ausencia de sus funcionarios hasta las matronas que inspiran la voluntad con otras acciones. El campesino tiene voz.

Balboa, es un pequeño municipio cuya población desaparece en medio de la migración y en la búsqueda de nuevas oportunidades.
Encomiable el esfuerzo de Johnson Ortiz Parra, por revitalizar el puente entre sociedad y otra puesta en común con muchas fuentes.
Qué decir, el ejercicio periodístico de largo aliento de Marsella Al Día, que pregona lo que pasa en Marsella. Sus angustias, sus dolores, pero también el eco de su institucionalidad. El reportaje ciudadano y el héroe que se destaca desde los nuevos profesionales a los hijos de la tierra que alcanzan lauros mayores. Mario Salazar, ha sido un ejemplo.
Su periódico merece apoyo total.

Igual, el vuelo y la empresa constituida en patrimonio de Santa Rosa, como lo es el periódico El FARO. Como es Marsella Al Día, por tantos años. Que irradian luz y son guía.
Luz y justicia, para la Ciudad de las Araucarias que cuenta con medio impreso, que muchas otras ciudades del Risaralda, quisieran. Un esfuerzo y una labor constante, que persevera, que emprende, la de Ramiro Antonio Osorio Jaramillo.
Con Mario, marcan historia. No solo es el esfuerzo sino una vida que emprende y reconoce lo que acontece en ese universo de opiniones.
Son líderes y orgullo de un periodismo que cruza redacciones para clavarse en el alma de sus pueblos.
Más allá de pautas que a veces no llegan o que – más bien – no consideran este ejemplo de periodismo como patrimonio que circula por sus calles. O, que muchos miran, a veces, con un desdén inaudito y no apoyan. Desprecian por escondidos aires de estar ajenos a múltiples procesos populares.
Que deja eco como quien pulsa la historia entre sus ondas y sus páginas. Son expresiones de la historia que exaltan con nobleza.
Santa Rosa, con Herney Ocampo y su hijo Sebastián, con Antena de los Andes. Quinchía y La Virginia, con sus equipos humanos y técnicos, alzan con vigor sus emisoras con una pasión reparadora, que enseña y forma. Como instituciones que dejan huella. Que ayudan a construir sociedad civil y a empujar campañas que enaltecen.
Reconocemos, pues, la gran tarea de estos colegas nobles, que desde sus territorios, dejan huella y hacen historia con empeño, amor y dedicación.
Este, es ¡periodismo que no desfallece! Así los vientos soplen en medio de tecnologías que no abandonan la verdad. ¡Gratitud y felicitaciones colegas!
alvarocomunicaciones@yahoo.com

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