Pereira cívica se moviliza.

Víctor Zuluaga Gómez

Sin duda alguna, la intensidad y la duración del sismo que recién hemos padecido, ha dejado un saldo de muertos, heridos, desaparecidos, así como de viviendas destruidas de una magnitud muy superior al evento ocurrido en 1999. 

En medio del pavor y la desolación, hemos podido observar cómo ese espíritu cívico que siempre ha caracterizado al pereirano, hizo su aparición en todos aquellos sitios en donde se ha necesitado maquinaria especial y mano de obra para el rescate de tantas personas que quedaron atrapadas por el derrumbe de sus viviendas.

Restaurantes que han ofrecido alimentación a los sectores necesitados, organizaciones que han dado su apoyo en el campo de la salud, hoteles que han puesto a la disposición de personas que  perdieron sus viviendas y, en fin, muchas entidades que han priorizado su actividad direccionada a brindar apoyo a quienes han resultado damnificados.

Y hablando de civismo, es precisamente en estos momentos de grandes tragedias en donde se hace necesario ese espíritu de solidaridad que debe imperar en los seres humanos porque hemos podido observar que las lecciones del pasado se han venido ignorando por parte de algunos países, como el caso de Israel, Rusia y Estados Unidos, entre otros, que se empecinan en darle continuidad a enfrentamientos que lo único que producen es desolación y muerte.

Todo esto nos lleva a pensar que, siendo el futuro siempre incierto, es necesario educar, formar para la sana convivencia, para despertar el sentido de solidaridad que es lo que nos permitirá sobrevivir a unos eventos geológicos destructores como el que acabamos de padecer.

Porque está bien el desarrollo tecnológico y la preparación para un ejercicio profesional, pero infortunadamente todo lo que tiene que ver con el trabajo común y solidario, y todas aquellas asignaturas de humanidades, han ido desapareciendo paulatinamente de las aulas, pero también del ámbito familiar. 

Bueno sería que el proceso educativo estuviese dirigido a los jóvenes estudiantes, pero también a los padres de familia porque el ejemplo constituye un elemento básico en todo lo que tiene que ver con formación, con el sentido de la moralidad y de la ética.

Esperemos que el nuevo gobierno le dé prioridad a la salud y la educación y ojalá no siga el ejemplo de Milei que gran cantidad de recursos destinados a la educación los ha volcado para invertir en la empresa privada.

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