Para mantener el espíritu de Vida y Futuro

JAMES FONSECA

En nuestra columna anterior, “Que vuelva el espíritu de Vida y Futuro”, nos unimos a las voces que han reclamado que en la reconstrucción que se avecina se considere un modelo inspirado en el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (FOREC), pues sería insensato comenzar de cero cuando tuvimos una fórmula que funcionó y también lo sería entregar una tarea de semejante magnitud exclusivamente a administraciones públicas sometidas a ciclos políticos de cuatro años.

No pretendemos que se repita exactamente el pasado, pues recocemos que los parámetros de gestión han cambiado. Se trata de recuperar el espíritu, la independencia y la capacidad de convocar a los sectores sociales y empresariales desde la sociedad civil, para lograr una reconstrucción transparente, técnica y pensada para varias décadas.

En la alocución en la que el presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, anunció la creación del “Fondo Milagro”, afirmó que se estaba inspirando en el FOREC para replicar sus aciertos y evitar sus errores, lo que confirma que la experiencia del FOREC constituye un referente valioso 

Entre los principales aciertos del FOREC encontramos que no se limitó a reconstruir edificios, pues buscó reconstruir el tejido social; incorporó a las comunidades en las decisiones que las afectaba y utilizó organizaciones de la sociedad civil como operadores.

Los errores mencionados por el presidente podrían tener relación con las dificultades para lograr acuerdos con algunos actores políticos regionales, precisamente por haber separado la reconstrucción de los circuitos políticos ordinarios.

Pero, aparte de ellos, hay algo indiscutible: no sería sensato desperdiciar el conocimiento y la experiencia que la sociedad civil organizada adquirió durante la reconstrucción de 1999.

Por eso, la Corporación VIGÍA Cívica ha decidido asumir la responsabilidad de establecer, en nombre de la comunidad, una Veeduría Ciudadana sobre el proceso de reconstrucción de Pereira y Risaralda.

Su propósito será acompañar y vigilar las decisiones, inversiones y contratos, contribuyendo a que respondan al interés general y se desarrollen con transparencia y eficiencia. La Veeduría será, ante todo, un instrumento de participación ciudadana. No pretenderá sustituir a las autoridades ni convertirse en un obstáculo para la reconstrucción, sino ayudar a que esta tragedia se convierta en una oportunidad para construir un territorio más seguro, resiliente, equitativo y preparado para el futuro.

No partimos de cero. El núcleo de la Veeduría estará integrado por personas que tuvieron responsabilidades de dirección en el FOREC y en su operador en Pereira, Vida y Futuro, algunas de las cuales hacen hoy parte de VIGÍA Cívica. Es la experiencia que no queremos conservar como recuerdo del pasado, sino ponerla al servicio de la reconstrucción que comienza.

Queremos hacerlo también articulándonos con organizaciones pares de los demás departamentos afectados y con Transparencia por Colombia, aprovechando la experiencia que ya compartimos como aliados en la iniciativa “Ciudadanía Activa: con los ojos puestos en los recursos COVID-19”.

La reconstrucción necesita recursos, decisiones y autoridades, pero también necesita ciudadanía. Ese es el espíritu de Vida y Futuro que queremos recuperar.

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