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jueves, mayo 23, 2024

No hay arte sin desastre

Es tendencia

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El orden de la vida comienza con un caos. Nada se ordena solo; se requiere un desorden para empezar a organizar y darle sentido a eso que deseas ver, comprender con tu mente y sentir en tu corazón su significado.

Los aprendizajes no son gratis. Aprender tiene un costo, un tiempo y una etapa por vivir. Vienen en cápsulas de amor, amistad o proyectos laborales. Ahí donde vas a invertir tu tiempo, esa pasta que tomas, es una experiencia que la vida te marca para aprender. Y si no sabes en qué momento tomarlo o mejor botarlo, puedes enfermarte, porque ese es el costo del aprendizaje: destaparlo, tomarlo, vivirlo y aprenderlo.

Pero muchas veces no vemos el aprendizaje. Vamos a hacerlo más fácil explicándolo como cuando pintamos un cuadro: el lienzo es la experiencia, los colores serían el aprendizaje, las figuras y las formas son la manera de asimilar la enseñanza, y entre más trazas una línea tras otra, vas reflexionando sobre lo que estás aprendiendo.

Porque comprender un momento de nuestra vida lleva a vivir todo un proceso, una etapa. Puede que al inicio no entiendas bien qué estás formando o si realmente estás combinando adecuadamente los colores. ¿Qué cuadro estás haciendo? Solo al final entiendes tu obra maestra para aprender de la experiencia.

No hay arte sin desastre, no hay vida sin las pistas que trae el aprendizaje. No hay reflexión sin haber parado la mente para analizar el corazón. No hay, mi querido lector, una gran lección si no pasas por esta situación.

Todo con calma, pues si te encuentras en una situación difícil, es porque el lienzo aún no se ha completado. Y si ya te sientes tranquilo, prepárate, porque un nuevo cuadro está por comenzar a pintarse. Recuerda, tú eres el artista de esta obra llamada vida.

 

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