14.1 C
Pereira
lunes, julio 22, 2024

Música y política

Es tendencia

- Advertisement -

Neverg Londoño Arias
Columnista

El lenguaje de la música es un constructo social que posee una forma particular de expresar ideas, pensamientos y todo un caudal de emociones. Asume la tarea participando de las relaciones entre las personas, comunicando cosas y divirtiendo; hace eco en los eventos del amor y el desamor y la individualidad; favorece la exaltación del sentimiento religioso, acompaña los rituales de la magia marginando espíritus malignos y en las luchas sociales puede estar a favor o en contra de ideologías dominantes o de quienes detentan el poder.

Los sonidos ordenados en forma adecuada de una obra musical llevan infinidad de mensajes con propósitos prestablecidos. Los pueblos antiguos utilizaron la música como un componente básico de la liturgia con la pretensión de facilitar la comunicación con la divinidad. Posiblemente así lo sintió el autor de ”El “Himno Hurrita a Nikkal” la obra musical más antigua de la cual se tiene noticia.

Y en los momentos cruciales de su historia, griegos, romanos y feudales la perfeccionaron con el uso de instrumentos adoptados y adaptados a los cambios propuestos por nuevas formas de ser y de pensar, para recrear los espectáculos públicos, la oración y los momentos desconcertantes de la guerra. La música interactúa con lo político llevando mensajes de optimismo, alegría y fuerza a los partidarios. Son famosos los himnos de las naciones que exaltan su historia, el patriotismo y el orgullo nacionalista.

La contracultura surge como una oposición necesaria a lo establecido; una forma de rebeldía juvenil que confronta los conflictos sociales y busca un modelo de cultura diferente a la de la generación anterior, que le satisfaga. Son grupos de población no conformes, minorías étnicas y políticas en momentos de conflicto, objeto de represión por parte del establecimiento. Autoridad y ataduras morales pasan a un segundo plano; la música se convierte en grito, reclamo, expresión de lo que se quiere y se espera en forma de modas atrevidas, jazz, rock, folclor y música protesta.

El rock es una forma de canción protesta con ribetes políticos en el contexto de la desobediencia civil de los jóvenes. Expresa búsqueda de identidad e inconformidad; aboga por lograr cambios sociales frente a las guerras inútiles, el racismo, la discriminación, la desigualdad,  la marginalidad, la pobreza, el sexo, el uso de drogas, el hambre, el consumismo y el conformismo. Todo un clamor en el mundo de las desigualdades por el respeto al medio ambiente, a la vida, el derecho y la justicia.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -