Por Nelson Jair Ramírez, obispo de Pereira
“Al celebrarse ayer, 30 de agosto, el cumpleaños de Pereira, la Palabra de Dios nos pone delante una verdad que puede parecer incómoda, pero que es profundamente fecunda: no hay futuro verdadero sin la capacidad de asumir responsablemente las dificultades del presente.
Jesús anuncia a sus discípulos que debe ir a Jerusalén, padecer, morir y resucitar. Pedro se resiste. No quiere un Mesías que pase por el sufrimiento. Pero Jesús le responde con firmeza: «El que quiera venirse conmigo, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga».
También las ciudades, como comunidades humanas, tienen que aprender a cargar sus cruces.
Pereira tiene una historia construida con esfuerzo, trabajo, migraciones, pérdidas, terremotos, dificultades y muchas luchas. Pero precisamente esas experiencias pueden convertirse en fuente de fortaleza.
Una ciudad no se hace grande porque nunca haya sufrido, sino porque sabe transformar sus heridas en sabiduría, sus dificultades en solidaridad y sus crisis en oportunidades para comenzar de nuevo.
Que Pereira, al cumplir un año más, no tenga miedo de mirar de frente sus desafíos; que sepa asumir aquello que todavía duele, corregir aquello que debe cambiar y trabajar unida por aquello que todavía está por construir.
Porque el futuro no se construye negando las dificultades, sino atravesándolas con esperanza.
¡Feliz cumpleaños, Pereira!
Que Dios te conceda la sabiduría para asumir tus cruces, la fortaleza para no detenerte ante ellas y la esperanza para caminar unidos hacia un futuro mejor. A todos los bendiga el Señor, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén”.
