27 C
Pereira
lunes, julio 15, 2024

Más allá de 133 años

Es tendencia

- Advertisement -

Ramiro Tabares Idárraga
Columnista

La historia reciente de Quinchía, dice que hace 133 años hubo un proceso de refundación, cuando algunos pioneros caucanos y antioqueños, en compañía de nativos y el cura doctrinero, se dieron a la tarea de reubicar el poblado; el cual estaba en  zona de ladera y en terrenos areniscos y de origen volcánico.

Un análisis de hechos y situaciones sobre el origen de la población de Quinchía, nos lleva a tiempos pre hispánicos. El territorio estaba ocupado por pueblo Caribe,  de familias de los ansermas y tribus conocidas como guaquemaraes, irras y tapascos del dominio del gran señor Chiricha. Los primeros cronistas como Cieza de León y el mismo bandido de Robledo, así lo dejan en  testimonios. Eran pueblos dispersos en un gran territorio que tenía como margen el costado occidental de río Cauca. Vivían de una agricultura incipiente, pero sí eran laboriosos artesanos con el oro, plata y otros minerales preciosos. Esa fue su desgracia para que el fatídico mariscal, se fijara en sus riquezas, provocara guerras y desplazamientos, y al final los sobre vivientes son unas pocas familias, producto del mestizaje.

La fuerza e identidad de Quinchía, radica en el mestizaje. Ese hibrido de españoles, caucanos, antioqueños y nativos; ha dado lugar a un pueblo bravío, con sentido de pertenencia, el cual ha superado todas las crisis. Esta raza única, siempre ha estado a la defensiva, y por ello ha logrado sobre vivir a ataques de vascos, curas, godos y estados frenéticos como los de le seguridad democrática. El civismo, es la llama que se enciende para superar adversidades y construir obras de progreso. Ese trabajo comunal denominando minga, hizo los primeros levantamientos del nuevo poblado a finales del siglo XIX. Las primeras plazas, parques, avenidas, escuelas y hospitales, responden a esa necesidad de construir obras públicas para beneficio de la comunidad.

Este paisaje de valles y montañas, bien denominada Villa de los Cerros; tiene el encanto de los paisajes bucólicos que dan identidad a esos pueblos, los cuales ocupan un lugar especial en la historia de un país. De antes y después, en esta historia, hay hombre y mujeres, los cuales con su liderazgo hicieron aportaciones para el bien común. A sus herederos, el Concejo Municipal, les hará un reconocimiento por sus ancestros y sobre todo para llevar muy en alto, donde se encuentren el nombre de Quinchía, o mejor Guacuma.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -