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miércoles, julio 24, 2024

¿Mafia en las Clínicas Veterinarias?

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Crhistian Londoño Orrego

Columnista

El pasado 27 de junio del 2022, mediante un artículo investigativo, David López hace pública la mafia de las transfusiones de sangre caninas en España, en su artículo asegura que nadie ponía en tela de juicio a Luis Miguel V.F., el presunto veterinario que, según el medio desde el año 2006, se había convertido en el referente de las transfusiones animales de dicho país. En su artículo también menciona que en España al parecer solo hay tres clínicas que suministran sangre animal a las demás clínicas veterinarias, que una está ubicada en Barcelona, otra en la Universidad de Murcia y la tercera, que era la que más volumen de negocio movía, era la de Luis Miguel.

En el artículo mencionan que el 16 de junio, La Guardia Civil Española realizo la captura de este personaje mediante la operación que denominaron como Operación Elton, un homenaje al cadáver del perro encontrado, dentro de estos relatos se menciona que él no era veterinario, pese a llevar más de 40 años presentándose como tal, no tenía licencia para practicar este tipo de actividades y además que mataba a los perros de una punzada en el corazón, para así vender la sangre de forma clandestina, calculan que desde el 2006, año donde dio apertura a la Clínica de Transfusiones Veterinarias, con sede en Madrid.

Así que, la pregunta ante esto es y en Colombia, con la cantidad de “Clínicas Veterinarias”, centros de atención y protección animal, quien los vigila, quien los controla, como podemos estar seguros de que la atención que reciben los miembros de la familia de 4 patas es idónea, que lo que ofrecen realmente es lo que requiere para su cuidado y su salud, que los tratamientos son aptos, como tener la certeza de que en realidad es un profesional calificado, idóneo y certificado, quien se encarga de regular estos centros.

Si detectar en un ser humano una enfermedad o recibir una atención rápida oportuna y pertinente por parte de una IPS o EPS aunque esta sea subsidiada es complejo, ahora, en una mascota que no cuenta con una EPS, en donde muchos propietarios no están dispuestos a invertir en su recuperación o tratamiento o de aquellos dueños quienes no cuentan con los recursos suficientes para hacerlo; así que en este universo de circunstancias, como podemos tener la certeza del profesionalismo de los veterinarios, cuantos son realmente veterinarios, y cuantos porque no, podrían entonces tener una mafia en la atención de nuestras mascotas.

“Qué mentalidad pobre hay que tener para decir que los animales son máquinas carentes de sentimientos y de entendimiento” Voltaire.

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