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sábado, febrero 24, 2024

Lavatud, la Joya

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El escritor chileno Benjamín Lavatud, sin duda la joya  de “Hay Festival Cartagena 2024 “, tras el éxito de ‘Un verdor terrible’ y ‘La piedra de la locura’, presentó   su nuevo libro, “MANIAC”, una obra que invita a reflexionar sobre los alcances y limitaciones del conocimiento humano.

Minutos antes de la conversación presencié el encuentro expectante con un joven universitario cartagenero,  a quien atendió con tranquilidad y enorme empatía; pude sentir que al  escritor le incomoda la popularidad. Tal vez sea esa la razón por la que resida junto a su familia en algún lugar medio remoto de las montañas chilenas, alejado del ajetreo y el estrés de las grandes metrópolis. Tampoco le gusta hablar de sí mismo.

Da la sensación de que Benjamín Labatut , escribe no porque quiera averiguar nada, sino más bien porque le atrae formularse preguntas, hallar cada vez más fallas y paradojas en nuestro conocimiento del mundo. A este escritor chileno nacido en Países Bajos y criado entre Europa y Latinoamérica le fascina lo inaprensible de la realidad, ese lugar oscuro y resbaladizo que no puede alcanzarse ni por medio de la literatura, ni de la ciencia, ni del arte.

“El saber oculto, las palabras que nunca deben ser dichas, la visión que no se puede compartir ni comunicar: si perdemos esas cosas por completo, habremos perdido algo esencial, porque el ser humano necesita el misterio como necesita el agua. No podemos vivir en un mundo que esté desprovisto de enigmas”, responde en un momento de la charla con el universitario.

Lavatut admite que la realidad  está partida en dos. Nosotros estamos partidos en dos. Cada aspecto del mundo trae su luz y su sombra, eso es algo que vale incluso para las partículas elementales: la materia y la antimateria surgen juntas. Le  parece que de ahí surge el afán humano de buscar la totalidad, de añorar una unidad indivisible, de conocer una esencia absoluta.

“Ahora he aprendido a tomarme las cosas con más humor y liviandad, pero sufro por la misma sospecha: la sensación de que algo muy grande y muy sutil nos acecha sin que podamos hacer nada al respecto”, terminó su café y continuó a la conversación del Getsemaní.

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