16.4 C
Pereira
lunes, mayo 20, 2024

La moda Trump

Es tendencia

- Advertisement -

James Cifuentes M.
Columnista

En este extraño hobby de escribir columnas, quienes, además ad honorem, nos metemos en el berenjenal de publicar lo que pensamos, solemos sufrir la angustia de ?la hoja en blanco?; o bien, por evitar caer en lugares comunes, por no repetirnos o por no fastidiar a alg?n sector de la opini?n, le sacamos el cuerpo a ciertos temas, y por eso, algunos, terminamos elucubrando sobre lo divino y lo humano, en ejercicios que a veces resultan raros pero ch?veres; al menos eso dicen en mi casa, que son mis lectores incondicionales; espero no sea por piedad, y si as? lo fuera, mejor morir en el engaño.

No nos metamos mentiras, cuando se trata de editorializar, la carne pulpa siempre será escribir de política, destrozar a los gobernantes, rasgarnos las vestiduras por la corrupci?n, escandalizarnos por la frivolidad y las mentiras de las redes sociales, estremecernos por la inseguridad y la violencia sin l?mites; escribir de las 50 mil cosas que le faltan al pa?s y a la ciudad; hacer uno que otro reconocimiento por lo bueno que se hace, o, en el peor de los casos, echar mano del que ahora es el comod?n, criticar con todo a Donald Trump, ese b?rbaro que puso de moda decir sandeces y perder la verg?enza de ser incorrectos.

A veces los hechos son tan vertiginosos que nos arrollan y lo que falta es oportunidad para abordarlos y pluma para desarrollarlos. Por ejemplo, hoy quer?a referirme al desplante de Gustavo Petro, el pasado martes a los oyentes de la W Radio, donde antepuso su condici?n de senador para explicar la llegada tarde 35 minutos a una entrevista, sin siquiera pedir disculpas, confirmando su fama de soberbio y arrogante, que opaca su brillantez política.

O quer?a escribir sobre la rabia en el coraz?n de Alvaro Uribe, quien llam? 3 veces sicario, el mismo d?a y al mismo Petro, en la primera sesi?n del Senado sobre las objeciones a la JEP; o sobre la virulencia y esa bronca en la mirada de la senadora Valencia, cuando, terminada su intervenci?n en el mismo evento, apart? bruscamente su micr?fono, cual energ?mena, sin hacer honor a su nombre, Paloma.

Pero no pude escribir de esos temas, porque eran más de lo mismo y porque no me alcanz? el tiempo; a ?ltima hora escuch? al sorprendente ministro de Defensa Guillermo Botero decir, sin sonrojarse, que al desmovilizado Dimar Torres lo balearon y le cercenaron los genitales en un forcejeo con un soldado, producto de lo cual muri?, pero que alg?n motivo habr?a para matarlo; ah? decid? no escribir y apagu? el radio.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -