La manía por derribar monumentos: caso Santander. I Parte.

@DuberneyGalvis Columnista A  mi padre, un campesino, siempre la pareció ilógico que Bolívar terminara como un cag…  de palomas, aunque al observar su escultura, no pocas veces dejó de hablar de la grandeza del posadero de tan intrusas aves. Sin conocer de arte reconocía a Bolívar como un gran patriota. Y jamás le escuché hablar…

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