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lunes, abril 22, 2024

La interacción social y el conocimiento

Es tendencia

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*Carlos Alfonso Fierro Aldana

Columnista

El ser humano por su naturaleza es un individuo complejo, sujeto a dudas e inquietudes sobre su funcionamiento, pero que tiene como una de sus características principales que es un ser social, es decir, que está en constante interacción con sus semejantes. Al mismo tiempo en que esto ocurre, su sociabilidad lo convierte en un individuo de “experiencias individuales intransferibles. Ser social y ser individual parecen contradicciones” (Maturana, 2002).

Los seres humanos poseemos una característica muy particular, y es que somos máquinas autopoéticas, es decir, somos autónomos de crear y mantener nuestra propia organización gracias a los cambios internos de carácter biológico y cognitivo que nos permiten la producción de un producto propio. De igual forma, somos sistemas individuales que a raíz de dicha producción consolidamos y conservamos una identidad que sólo depende de nosotros mismos; pero también al ser seres sociales estamos sujetos a experimentar situaciones externas que nos generan conciencia para la producción de cambios que sopesen la solución o respuesta a dichas experiencias.

Es así pues como la constitución del ser humano como sistema organizado se puede plantear desde un punto de partida representado en la unidad autopoética que nos permite organizarnos y reproducirnos de manera individual y de manera social; hasta llegar a la conciencia humana entendida como ese punto máximo de reflexión a alcanzar basado en el recorrido realizado como máquinas vivientes.

Finalmente, es a la luz de todo esto que nos damos cuenta de que el ser humano es mucho más que un sistema común, por el contrario, es todo un compendio sistemático de elementos y procesos que lo constituyen. El hecho de que pueda llegar a ser concebido como una máquina por los diferentes elementos que lo componen no implica que en sí lo sea, ya que posee grandes características propias y diferenciales que le facilitan el desarrollo de acciones, comportamientos que otros sistemas no realizan. Además de la constitución biológica, física y cognitiva el ser humano posee a criterio propio, dos características fundamentales que lo elevan a una escala superior ante los demás seres vivos, estas son: el ser social y el ser dinámico, ambas características derivadas de la posibilidad de ser seres autopoietico. 

Así mismo estas características están íntimamente ligadas entre sí y de ellas se desprenden otras como la producción del conocimiento, el lenguaje, y la conciencia, entre otras, que sin duda alguna constituyen lo que somos como seres humanos hoy en día.

*Profesor Psicología, Universidad Cooperativa de Colombia

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