27 C
Pereira
lunes, julio 15, 2024

LA GUERRA: EL CONTRATAQUE

Es tendencia

- Advertisement -

“La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz”. 

Thomas Mann.

La reciente tragedia en Valdivia, Antioquia, en la que seis militares perdieron la vida debido a la explosión de artefactos explosivos improvisados, resalta una vez más la cruda realidad de la violencia en Colombia. Este evento doloroso no solo enluta a las familias de los fallecidos, sino que subraya el continuo ciclo de violencia que azota a nuestra nación. En medio de un cese al fuego que pretendía ser un paso hacia la reconciliación, nos encontramos nuevamente ante la brutalidad que ha caracterizado nuestra historia.

Las minas y los explosivos improvisados no solo afectan a los militares en operaciones, estos representan un riesgo constante para los civiles que transitan por estas áreas. Es inadmisible que la población civil (incluidos niños que asisten a escuelas rurales), esté expuesta a tales peligros. Esta situación es una violación incuestionable del Derecho Internacional Humanitario y una muestra de la crudeza de nuestro conflicto interno.

La violencia en Colombia no tiene justificación. Cada acto de agresión destruye no solo vidas, sino también la esperanza de un futuro en paz. Las víctimas no son solo números en un reporte; son seres humanos con sueños, familias y un derecho inalienable a vivir en un entorno seguro. La idea de una paz duradera en Colombia, que ha sido una aspiración de tantas generaciones, enfrenta desafíos monumentales. A pesar de los múltiples esfuerzos y acuerdos de paz, los hechos demuestran que estamos lejos de alcanzar una verdadera reconciliación. 

La persistencia de la violencia y el incumplimiento de los acuerdos ponen en evidencia el fracaso de nuestras iniciativas de paz. Es necesario replantear las estrategias y buscar nuevas formas de diálogo y compromiso que vayan más allá de las palabras y se traduzcan en acciones concretas y sostenibles por todos los actores. La tragedia de Valdivia es un recordatorio doloroso de que la paz en Colombia sigue siendo un sueño esquivo. La violencia continúa arrebatándonos un futuro mejor. Solo a través de un compromiso genuino con la paz, podremos aspirar a construir la Colombia que todos anhelamos.

Para estar informado

- Advertisement -

1 COMENTARIO

  1. Qué bien escribes, es un gusto leerte aunque desafortunadamente esa es nuestra triste realidad.
    Faltaría decir solamente que mientras el narcotráfico esté presente en nuestra cotidianidad, jamás veremos a nuestra Colombia en paz. Triste decirlo pero es la verdad.

- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -