26.2 C
Pereira
martes, julio 23, 2024

La derechización del mundo

Es tendencia

- Advertisement -

Petro, quien se pretende más iluminado que el resto de la humanidad,  en su pasada visita a Europa, dijo esto con absoluta convicción: “Mientras la juventud vota por la izquierda, la clase media y los viejos por la derecha”. Y el que ya muchos no se tomen en serio precisamente a Petro, obedece a cosas como, por ejemplo, que en este caso, diarios de izquierda como El País (España), en un acto de seriedad por informar, sacaran en la misma semana en que Petro hizo “su análisis”, titulares como este: “El voto de los jóvenes a la extrema derecha crece en los cinco mayores países de la UE”. 

No creo que sea una buena noticia la derechización de la juventud, y en general de varias generaciones; pero es simplemente la respuesta al desgaste a que nos han sometido los políticos de izquierda en los últimos años. Estos políticos, contrario a como se venden a sí mismos, han generado un hartazgo en todos nosotros, pues se dedicaron al extremo del ridículo, del revisionismo, del ataque al supuesto patriarcado. Esos partidos de izquierda, mal llamados progresistas, literalmente nos tienen agotados, cansados… por lo tanto, la derechización es simplemente una respuesta natural.

Lo sucedido en Europa en este mes de junio es muy diciente: La extrema derecha mejoró sus resultados en términos relativos y absolutos, mientras que los socialistas, por primera vez, representan menos del 20% del parlamento europeo. Y no sólo la extrema derecha, la derecha, en cabeza del Partido Popular Europeo,  logró 186 escaños, mientras que los Socialistas sólo 135. 

Unos pocos datos que efectivamente muestran el ascenso de la antítesis de los que hablan de animalismo, por encima de humanismo; de odio a un “patriarcado blanco” y no de méritos; de los que quieren que se destruya la riqueza o se reparta, contrario a crearla. Hartazgo de quienes promueven liberalismo que raya en libertinaje exagerado, gráfico y ridículo, y no de libertad con respeto por el otro. En fin, hartazgo por quienes no hicieron caso a postulados como el de Sócrates, ya citado en este espacio, cuando sugirió: “El secreto del cambio es centrar toda tu energía, no en luchar contra lo viejo, sino en construir lo nuevo”. 

¿A qué se han dedicado los progresistas, inspirados en filósofos con Foucault; en las últimas décadas? En revisar lo viejo, en mirar hacia atrás, en revisar todo y a todos… no inspiraron, no vendieron la idea de un mundo mejor posible. El resentimiento y la envidia nunca condujeron a nada bueno. 

Cuando los conservadores piden conservar las instituciones, respetar lo positivo y lo avances, y construir sobre ello sin arrasar, no están proponiendo el estancamiento de la humanidad, al contrario, están proponiendo avance y progreso gradual. En eso no deberíamos ver nada negativo. El conservadurismo no es necesariamente statu quo permanente. Seguir con “revoluciones” que sólo tienen argumentos pobres del tipo “llevan 200 años gobernando”, lo que ha hecho y seguirá haciendo es derechizarnos a todos.

En veinte años a futuro miraremos en retrospectiva, seguramente con nostalgia de libertades, y tendremos que tratar de recordar que los responsables de la intolerancia que se nos vendrá fueron precisamente quienes tenían la obligación moral de llevarnos a un mundo mejor, no echar sal en heridas del pasado. 

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -