22.4 C
Pereira
lunes, mayo 20, 2024

Juan Carlos Botero

Es tendencia

- Advertisement -

Lisandro López Martínez

Columnista

Juan Carlos Botero presenta su nueva novela, de factura exquisita, “Los Hechos Casuales”. Botero  entiende su obra como organizar la materia sensible y la inteligible con una finalidad estética. No es un modo de huir de la vida; no tiene nada que ver con la idea romántica de un mundo ajeno al nuestro, sino que surge de la vida misma, de la que es expresión suprema. Debe enfrentarse a la realidad y plasmar las múltiples vidas que vivimos, incluso las más ocultas. De ahí, que no exista una sola forma de arte, sino muchas, tantas como formas de vida. Dicho de otro modo, el arte no ha de imitar la vida, sino recrearla, por lo que no puede haber un único modo de crear “buen arte”.

La epifanía ocupa un lugar central en la obra de Botero. La epifanía según Joyce es “una súbita manifestación espiritual” que el escritor ha de registrar meticulosamente. Es un instante de extraordinaria clarividencia que permite acceder a un significado profundo y que se prolonga paradójicamente en la conciencia: contiene el pasado, el presente y el futuro; al experimentarlo, el sujeto se sume en un estado de autoconciencia que impulsa la creación artística lo cual implica, la toma de una decisión que un momento crucial cambia el destino de los personajes. La verdad es el objeto del apetito intelectual es producto de una decisión, de una epifanía; la belleza es el objeto del apetito estético emergiendo  de una decisión. La posesión espiritual de lo verdadero se alcanza a través de la intelección de la toma de decisiones; la de lo bello, mediante la aprehensión: los apetitos intelectuales y estéticos son, pues, apetitos espirituales producto de decisiones.

El proceso de la escritura   que conduce aquella súbita manifestación espiritual, escribir una novela, requiere un esfuerzo sostenido y la toma de decisiones. La búsqueda de la precisión extrema hace de la escritura una tarea agotadora, pues obliga a proceder “no palabra por palabra” sino letra por letra. Lo que importa no es lo que uno escribe, sino cómo lo escribe: la forma es inseparable del contenido, ya que el contenido lleva siempre aparejado su propia forma o estilo, y a la inversa. Según Botero lo esencial hoy es tomar decisiones, vivir epifanías.

wwwlisandrolopez.blogspot.com

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -