HÉCTOR TABARES VÁSQUEZ
Preferiblemente lecciones o educación, especialmente adecuada al acontecer de los posibles enfrentamientos de un porvenir y de otra clase, en la trascendencia. La vida otorga demasiadas licencias y numerosas oportunidades encaminadas al bienestar de la comunidad, en ocasiones y muchas, desperdiciadas ante la ausencia de acertada dirección, formación útil, práctica, destinada a prevenir las inconsistencias de toda índole, asediando y preocupando a la posteridad. No es un simple decir o expresarnos frente a la realidad, afirmando tener ella más fortaleza y de cabida superior a nuestras propias facilidades y facultades. Desde luego, otros, la generalidad, seguramente expondrán un pensamiento diverso, quizás de un argumento diferente y próximo supuestamente a la verdad. Encarando las coyunturas, situaciones de un ahora, no es menos cierto sea necesario llevar a cabo consideraciones antagónicas a un modus vivendi, respecto del cual figuran ostensiblemente anacrónicas, insustanciales, en desuso, pero en lo fundamental, inútiles. El tiempo va pasando, dejando su estela de experiencias como también de historia, un punto de referencia y en lo mediático, la ocasión en aras de efectuar un alto en el camino y tomar un rumbo distinto, tal vez, no tan confuso e inseguro, a partir de un ángulo, eminentemente material, sin descartar la manera de enfocar la existencia, el ser y estar en el universo. Padecemos de deficiencias, insuficiencias mentales, económicas, además de instrucción con “Visión de Futuro”, de alcances de capacidad suficiente para abarcar, contemplar y solucionar las dificultades inherentes a un medio, cuando él surge agresivo, dimensionado, inmenso e incomprensible. En casos excesivamente puntuales, hacemos gala de vacíos en materias básicas incluso, desatendidos y no observados en la rigurosidad exigida en los cánones elementales de bien constituida preparación y técnica, convenientes, propicias al entorno. Descendemos de pronto, de tradición romántica, empapada de rasgos intelectuales, de mayor tendencia a la especulación y a un discurso, antes de abordar un tema o empresa de hondo contenido y suficientes calidades en pro de construir un ambiente susceptible de avalar, de resolver, en escenarios de tragedia, de sucesos duros, y de golpes no esperados o condiciones de emergencia. No es del caso renegar de generaciones, minimizarlas, sino de no haber tenido la disciplina y la voluntad orientadas a estructuración de un volumen técnico, funcional, de mantener las herramientas aptas, poseyendo las virtudes de esa masa de gentes idóneas en el manejo de las causas supremas de una colectividad. Es comprender hasta donde el vivir solo en el presente, signifique un error o contrario sensu, proyectarse y avizorar los cambios a darse en los días que están por venir.
