Por Andrés García
La Gobernación de Risaralda, a través de la Secretaría de Cultura, realizó la segunda versión del premio departamental de Novela Bernardo Arias Trujillo, una edición que honra la memoria del maestro caldense, cuya obra “Risaralda” es considerada uno de los textos literarios más representativos de la historia colombiana.
No está por Ordenanza. Tampoco existía un convenio que obligase a realizar la convocatoria literaria. Bastó la disposición y el buen ánimo que asiste al Gobernador Juan Diego Patiño Ochoa para respaldar la iniciativa planteada desde la dependencia de Cultura y respaldar su realización, un concurso al cual se inscribieron diecinueve postulantes, siendo galardonada – por parte de un jurado de expertos nacionales – “Alba Luz a la sombra del Tatamá”, de la escritora santuareña Mary Luz Henao.
Según Marco García Falcón, Premio Nacional de Literatura Perú, 2018, esta obra “Es un libro de una hondura inusual. En sus páginas emerge el retrato de un pueblo – cualquier pueblo y al mismo tiempo un pueblo único – amenazado por la violencia, un entorno donde cada día gira alrededor del café y donde una familia concentra, en su esfuerzo, la fragilidad y la entereza de toda una comunidad”.
Al entregar el reconocimiento, el mandatario departamental destacó la importancia del trabajo de los escritores (as), quienes – como en este caso – animan a preservar las tradiciones agrícolas del departamento, jalonadoras de una cadena socioeconómica que promueve y faculta el desarrollo integral, desde el territorio. Su ánimo fue tal que instruyó al equipo de Cultura para crear la Ordenanza departamental que incentive la creación literaria, de tal forma que en administraciones futuras igualmente la literatura apalanque el desarrollo personal y comunitario que hoy impulsa al departamento, tarea a realizarse de la mano de la Asamblea Departamental.
Alba Luz y la sombra del Tatamá está disponible para su lectura en la Sala Patrimonial de Risaralda, ubicada en la sede de la Biblioteca Comfamiliar. Así mismo, desde ya se integra al dossier literario que alimenta los procesos de formación de Lectura, Escritura, Oralidad y Bibliotecas, en las 14 bibliotecas públicas de Risaralda, en cumplimiento al Plan departamental LEOB, que lidera la Secretaría de Cultura, por medio de su Escuela Popular de Artes que, entre procesos de formación continua y laboratorios comunitarios, ya suma más de 4.500 risaraldenses beneficiados por año.
El arte tiene espacio en Risaralda. No apoyarlo sería como condenar a la sociedad a un tiro de gracia, uno tan letal como el que experimentó por la espalda el coronel Aureliano José Buendía, a manos del capitán Aquiles Ricardo, despedazándole el pecho. *Secretario de Cultura de Risaralda.
