19.4 C
Pereira
sábado, febrero 24, 2024

Huellas

Es tendencia

- Advertisement -

Una gran sorpresa me llevé cuando me encontraba diligenciando la renovación del pase de  conducción en una oficina de tránsito. Además de las innumerables colas y esperas, de  documentos que van y vienen, del pago en términos de dinero, me llamó profundamente la  atención que la mayoría de los jóvenes al colocar sus huellas dactilares, el aparato biométrico  no les leyera la “red de células, fibras, vasos sanguíneos” que contenían sus dedos, no sólo el  anular, sino el meñique, pulgar, etc. Ninguno, ninguno les servía, la razón según la  funcionaria: “el uso desmedido de los aparatos electrónicos que con tanto empleo, iban  desgastando la “dermis” que en los dedos actúa como reserva sanguínea de la recepción  sensorial”. Vaya problema, estábamos ante “anónimos” que no se podían identificar con su  ADN dactilar. 

En efecto, el uso “desproporcionado” y desmedido de los celulares, el pasar “casi” todo el  tiempo delante de nuestros dispositivos, el accionar sin “horarios” ni restricciones en todo  momento nuestros aparatos tecnológicos, increíblemente han hecho desaparecer las “huellas  dactilares”, como método milenario de identificación. La antropometría ha sido la forma  científica desde la cultura china, pasando por la griega y hasta el día de hoy, de  identificarnos, de saber a “ciencia cierta” quiénes somos y cuál es nuestra historia biológica,  personal y genética. 

La pigmentación producida por los melanocitos protege el ADN de los queranocitos (el tipo  de células primarias de la epidermis y de los rayos del sol). Adicionalmente los melanocitos  son responsables de la síntesis de vitamina D. La dermis es una capa de tejido conector y  soporta la epidermis, las cuales constituyen a la vez una red de células fibrosas y vasos  sanguíneos de material gelatinoso, que constituyen nuestras huellas, las que nos han  identificado por siglos y siglos, y que ahora por el uso del celular ponen en crisis no  solamente el aparato científico y médico, sino también el Estatal y de vida cotidiana.  

Dice el Papa Francisco: “que la tecnología y su uso desmedido no altere nuestra naturaleza,  que no nos deshumanice y en el peor de los casos no nos convierta en anónimos y extranjeros  de nuestro propio cuerpo, familia e historia personal. Menos celular y más mirarnos a los  ojos”. Por lo tanto, los muchos, especialmente jóvenes, que se encontraban allí esa mañana,  debían diligenciar una “declaración juramentada” ante notario de que en verdad eran ellos y  no “anónimos”, pues sus “huellas dactilares” habían desaparecido por el uso excesivo de los  aparatos tecnológicos. Tremendo lío.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -