Víctor Zuluaga Gómez
Muchos son los personajes con los cuales nos encontramos cuando revisamos documentos del pasado, que nunca han tenido un reconocimiento cuando se revisan los textos de historia.
Por el contrario, hay algunos de esos personajes del pasado que ocupan un lugar privilegiado cuando se trata de repasar la historia. Remigio Antonio Cañarte y José Francisco Pereira Martínez, por decirlo así, copan en gran medida esa historia de la ciudad que fue plasmada en muchos de los libros de historia.
Importante recordar que a mediados del siglo XIX el poderío del Cauca era significativo debido a que era el poseedor de gran cantidad de minas de oro, en una época en la cual no se conocía el café y el producto de mayor exportación que tenía Colombia, era precisamente el oro. El General Tomás Ciprinano de Mosquera, en ese período era un militar caucano con un liderazgo político incuestionable y en la medida que este territorio en donde se fundaría a Pereira, pertenecía al Cauca, la creación de una nueva entidad administrativa, tenía que contar con el visto bueno de las autoridades caucanas. Pues bien, Cartago actual, en esa época, era la capital de la Provincia del Quindío a la cual pertenecía este territorio de la actual Pereira. Y el lugarteniente de Tomás Cipriano de Mosquera era un abogado cartagueño, llamado Ramón Elías Palau. Pues bien, al revisar la correspondencia de Tomás Cipriano de Mosquera, son innumerables las cartas que Ramón Elías Palau le envía a Mosquera pidiéndole que autorice la creación de una entidad territorial en el sitio en donde antes estuvo fundada Cartago, pues sus habitantes, que son más de un centenar, siempre han dado su voto en las elecciones, por Mosquera.
Sorprende entonces que figuraras como Ramón Rubiano, por aquella época, gobernador de la Provincia del Quindío y Ramón Elías Palau, ni se mencionan dentro del proceso de reconstrucción histórica que muchos autores han realizado. Incluso, cuando hace poco tiempo se les preguntaba a algunos ciudadanos en Pereira cuál había sido el fundador de la ciudad, algunos respondieron que Guillermo Pereira Gamba y otros, José Francisco Pereira Martínez. El primero no se encontraba en la región por esa fecha y el segundo, a saber, su padre, ya había muerto en Tocaima.
