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miércoles, julio 24, 2024

Fuera de lugar

Es tendencia

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Héctor Tabares Vásquez
Columnista

Es lo más seguro y concluyente, a modo de calificación o de conclusión, estaría puesto y expuesto este tema abordado bajo la terquísima actitud de hacerlo, a sabiendas de una salida de contexto y de la realidad. El asunto radica en la necesidad de encarar el inmanejable incordio o problema de una sociedad en cualquier lugar, tiempo o situación en la cual pueda hallarse. Ocurre y es frecuente el recurso, de echar mano de quienes nos precedieron en generación y en periodos de la historia rumiando iguales y semejantes motivos de preocupación o de atención de los encargados supuestamente de resolver todo tipo de conflictos. Es la razón y el motivo  de tomar como punto de referencia, los expresados, sostenidos y pregonados a través de sus obras y estudios, a cargo de los sabios de Grecia y de toda esa pléyade de hombres ilustres de la Hélade, de una civilización como la Helénica, en cuyo seno la política copaba gran parte de las inquietudes, a la sazón. Es la justificación de aludir a pensadores de la trayectoria de Platón, Aristóteles y Sócrates, para no citar sino estos tres exponentes de una honrosa distinción en el medio donde se desenvolvieron. En una era propicia a  la teología, la filosofía y la política, fungiendo de ciencias y de imperativas ocupaciones de personas  inquietas y deseosas de servir a la comunidad o también a los mandamases  de turno.

Desde luego, no existe tampoco el atrevimiento de basarse en ellos en el cometido de buscar la verdad y de encontrar en sus obras las respuestas a todas las preguntas de una persona, allende la ignorancia y el desconocimiento de las bases suficientes para descomponer un entuerto de la magnitud y consistencia de los fenómenos sociales. Es preciso, en honor a la verdad, ir en la ayuda de los comentaristas y estudiosos de unos y otros, verbi gracia George G. Catlin (1) a fin de dar en el clavo y comprender algo de los asuntos en comento. Y en ese difícil trajinar, resulta reconfortante advertir y percibir, mutatis mutandis, guardadas  admisibles proporciones, como la problemática de moda, actual, los sucesos y el estallido generalizado del cual se habla ahora, de igual manera estuvo en la cabeza de los caudillos y de los dirigentes milenios y años antes de Cristo, siempre inquiriéndose y devanándose los sesos tratando de toparse con la llave apropiada encaminada a entregarle a las gentes y urgidos de una salida digna, los medios e instrumentos idóneos en esa dirección. Interesante y grato volver a recoger los conceptos de justicia, de equidad, de Estado y las tesis y formas de gobierno recomendadas y quizá  puestas en práctica, sin los resultados deseados, incurriendo en errores y en equivocaciones, dando al traste  en la formulación de soluciones y en la vía indicada acorde a sus convicciones y pensamiento. En medio de las circunstancias y de esta coyuntura, no es inútil ni es pérdida de tiempo,  intentar un recorrido a través de tantas centurias del  acaecimiento de unos hechos de la trascendencia y de la importancia de dimensiones  inconmensurables.

CATLIN, G. George. Historia de los Filósofos Políticos. Editorial Peusen.1.956.

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