18.4 C
Pereira
viernes, febrero 23, 2024

En la pandemia: disciplina social

Es tendencia

- Advertisement -

Jaime Cortés Díaz
Columnista

El alcalde Carlos Maya, en uso de las facultades que el gobierno nacional ha delegado en los mandatarios regionales, ha empezado a complementar algunas directrices tendientes a reactivar a partir del 1 de junio, gradual y ordenadamente, la economía local. En virtud de ellas se suspendió la limitación señalada en pico y cédula que se complementó con la exoneración de pico y placa para facilitar la movilidad; ampliación de plazos de pagos impositivos; creación de una línea de financiamiento empresarial administrada por Infider; observaciones sanitarias que deben tener los vendedores estacionarios y ambulantes, entre otras.

Pero muchas se encuentran en peligro debido a que habitantes concurrencia masiva han comenzado han desbordado las vías y plazas públicas sin atender las normas preventivas recalcadas en distintos ámbitos, echando por la borda el contenido de un subyacente pacto de cuidado colectivo, en el cual la alusión protectiva con las recomendaciones de tapaboca, lavado cíclico de manos, aislamiento y distancia sociales, juegan la suerte selectiva y mutua de los pobladores. La solidaridad existencial no se da por el movimiento peatonal indiscriminado como si ya se hubiese finalizado el confinamiento total, lo cual asimismo es un acto suicida. Las restricciones siguen latentes e ir de contramano a sus mandatos es buscar de modo irresponsable el contacto con el patógeno. Los controles tampoco han culminado, igual que los comparendos y en ese sentido se llama a obrar concientemente los comportamientos y evitar, desde luego, el regreso a mayores limitaciones. La flexibilidad es menester aplicarla con racionalidad e inteligencia, mirando el estado real de necesidad personal o familiar.

¿Qué se busca con las incomodas restricciones? Todas las campañas de autocuidado van dirigidas a ganar tiempo y espacio invaluables para aguantar o retardar la cresta o punto alto del deambular del virus y a encontrar el sistema de salud en condiciones adecuadas a la atención de los pacientes. Este proceso asistencial será muy largo y continuo.

Razón entonces tiene el señor alcalde cuando manifiesta su desazón y molestia por los brotes de indisciplina recientes, apenas entreabriéndose la puerta del retorno, contrario a lo que se experimentó en las primeras cuarentenas que gracias al sacrificio y constancia, los resultados de contención y mitigación arrojaron cifras de infección y mortalidad bajas frente a otras regiones del país.

Es claro pensar que hay un riesgo latente con una mayor circulación de personas, como también es cierto que los números ascenderán cada vez que se realicen pruebas de diagnóstico o testeo, teniendo en cuenta que proliferan portadores asintomáticos no percibidos a simple vista. En consecuencia, de proseguir el desorden, el burgomaestre, con pleno peso, ha anunciado reversar procesos de apertura, siendo indispensable para que ello no ocurra, que todos, absolutamente todos los pereiranos, en uso del buen civismo que los caracteriza, desarrollen los protocolos con rigor y acatamiento a los instructivos emanados de las autoridades y así llevar a buen término esta época incierta de la humanidad.

Víctor Baza, de Camacol, manifestó que “la decisión del alcalde está bien enfocada (…) [los ciudadanos deben] ser responsables y utilizar los elementos de bioseguridad”. En tal lineamiento, Germán Calle Zuluaga, de la Cámara de Comercio, dijo a esta columna: “De una manera muy respetuosa quiero mencionar que no es el momento ni el tiempo para relajarnos en las medidas de cuidado y de autoprotección. Los conglomerados, la gran cantidad de personas en las calles o en recintos cerrados se pueden asociar a graves consecuencias.

Es importante continuar fortaleciendo las acciones de aislamiento y de autocuidado. Lo observado recientemente en la ciudad de Pereira tras el levantamiento del pico y cédula, es para preocuparnos. Es cumpliendo los protocolos con compromiso responsable de vida lo que hay que hacer”. La directora de Fenalco, Victoria Eugenia Echeverry Arango, enfatizó: “La decisión de empezar a abrir de nuevo posee una variable esencial, que tiene que ver con los niveles de cultura ciudadana y disciplina social para respetar las reglas y evitar nuevos contagios”.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -