El pueblito de Pindaná

Víctor Zuluaga Gómez

He dicho en varias ocasiones que cuando se habla de la fundación de Pereira, no se hace alusión alguna a la existencia de una población indígena asentada en Cerritos y cuyo cacique se llamaba Pindaná. En el archivo histórico de Bogotá, pude encontrar un dato interesante, en el sentido que el doctor José Francisco Pereira Martínez, cuando enfrentó a los ejércitos españoles, incorporó a algunos indígenas en sus tropas.  

Un cartagüeño, Helidoro Peña, pudo acceder a los archivos que se encontraban en Cartago, antes que un alcalde de dicha población los mandara quemar. Y este autor escribió un libro sobre la geografía del Quindío en deja constancia que hubo un caserío, llamado Pindaná de los Cerritos, cuya cabecera pertenece al Distrito de Cartago y dice que se halla al Norte de la ciudad (de la actual Cartago), a cuatro leguas de distancia, en el camino que conduce al Departamento de Antioquia, sobre una amena altiplanicie y bajo una temperatura agradable, ventilada y sana. Dice además, que tenía una población de 1.000 habitantes y poseía haciendas con extensos potreros de pasto artificial, considerable número de ganado vacuno, abundantes sementeras, caña de azúcar, cacao y legumbres. Había una carnicería en donde se degollaban mensualmente diez reses.

“No se tiene noticia del año en que se construyó la primera iglesia, pero se cree generalmente que data también de la misma época, pues el cura de la ciudad, aun teniendo que atravesar más de cuatro leguas por horrible camino de montaña, iba con frecuencia  a decir misa y a administrar los sacramentos.

Constaba la población casi hasta mediados del presente siglo de 300 habitantes indígenas. (siglo XIX)

Los terrenos llamados resguardos fueron poseídos por éstos hasta el año de 1876, en que el Cabildo del Distrito cabecera los declaró propiedad suya, por extinción de los naturales quienes reducidos a un número insignificante no pudieron formar ni el medio Cabildo que según la ley se requería para que fuesen poseedores.

El nombre de La Paz fue dado en año de 1840. El resto del caserío está formado por un callejón bien poblado, lleno de ventas, de labranzas y muchos potreros de pastos artificiales, lo cual ha hecho que  esta parte del camino de Antioquia hasta la población de Pereira, sea muy pintoresca y cómoda”. (PEÑA, HELIODORO. Geografía e historia del Quindío. Pág. 53)

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