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Pereira
jueves, abril 25, 2024

EL PROBLEMA EQUIVOCADO

Es tendencia

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Con años de trabajo paciente los ambientalistas han logrado concientizar al mundo sobre los peligros del cambio climático, lo cual  resulta ser una obviedad en dos sentidos: El cambio climático existe desde cuando la tierra se formó como una bola de fuego hace unos cuatro mil quinientos millones de años, pasando por periodos de frio y calor debido a eventos incontrolables por sus ocupantes, como  ocurre con las alteraciones  en la órbita alrededor del sol llamados ciclos de “Milankovich”. Y que esos cambios son peligrosos para la biomasa existente al momento de ocurrir está claramente establecido por la ciencia. La atmósfera primigenia estaba compuesta principalmente de dióxido de carbono y en ella prosperó la primera forma de vida, los estromatolitos, que absorbiendo carbono durante unos cuantos millones de años, cambiaron la composición del aire hasta dejarlo con  dos terceras partes de oxígeno. Eso  causó la primera extinción masiva por intoxicación, pero permitió el surgimiento de las formas actuales de vida que lo respiran. Básicamente, nada de lo que hagan los humanos perturbará el proceso evolutivo  a largo plazo. En cambio, hay un problema creciente y relativamente próximo que si puede afectar la supervivencia de la especie y no se le está parando bolas: la Demografía. Ya somos como ocho mil millones y aun cuando las mejores predicciones sugieren que la población se estabilizará entorno a los diez mil millones, el cambio en la distribución por edades está causando serios problemas y se agravarán en el futuro. Hasta principios del siglo XX era una pirámide; muchos niños, pocos viejos y una gran masa de humanos en edad de trabajar que cuidaban de unos y otros. Ya no hay pirámide, es un cubo que tiende a estrecharse en el centro y en unos años habrá una persona económicamente activa por dos inactivas, niños y viejos. Eso sí que es un lío real cuyos efectos se empiezan a percibir en lugares como Japón y partes de Europa, pero en el que se puede hacer algo. Algo que toca con la moral establecida, como si se debe promover la eutanasia, la eugenesia y el aborto. Algo a lo que se anticipó el escritor Aldous Huxley en su novela distópica en 1.932, “El mundo feliz cuyo abrumadora y esclarecedora  lectura recomiendo.

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