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martes, julio 23, 2024

El imperio de la estupidez

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Gonzalo H. Vallejo A.

En un foro sobre la estupidez realizado en Bogotá en 2016, quedaron rubricadas las serias reflexiones del filósofo francés de la hipermodernidad, Gilles Lipovetsky (“La era del vacío”, “El imperio de lo efímero”, “El crepúsculo del deber”). Allí afirmaba que parecemos clones: “andamos en el mismo rebaño, vemos las mismas películas, vamos de viaje a los mismos lugares, escuchamos las mismas canciones y eso parece hacernos felices”. Meses atrás, en la Biblioteca Luis Ángel Arango, Lipovetski enfaizaba que la violencia era un fracaso de la inteligencia. Allí, asentía: “Los fanatismos y la violencia socio–política nos han salido muy caros… Es necesario construir una sociedad alérgica a la sangre… Seguimos dilatando un conflicto armado que pertenece al pasado”. Hoy día, este filósofo octogenario nos orienta en la búsqueda de otros referentes polisémicos sobre la violencia.

Se hace urgente y necesaria, una reflexión más profunda sobre la etiología de este mal endémico que ha debilitado la fe de nuestra nación, postrada frente a un futuro que parece lejano y oscuro. Nada justifica este horroroso e inútil fratricidio y el aquelarre guerrerista y carnavalesco de la muerte, cuando debería ser nuestra convivencia toda una celebración festiva y cotidiana, un programa asuntivo y compartido de vida y crecimiento personal y colectivo. Las lecciones del economista italiano Carlo Cipolla (“Las cinco leyes de la estupidez humana”, 1.976), concluyen afirmando que la estupidez es más peligrosa que el bandidaje: frente a ella, todos terminamos perdiendo en ese intento fallido por abatirla. Otra lectura controversial, profunda y alarmante que se vuelve hoy. imperiosa y pertinente, es la del sociólogo mexicano José Luis Trueba Lara (“La tiranía de la estupidez”, 2008) …

Trueba advierte sobre esas delirantes e histriónicas carnestolendas en donde un exultante pacifismo que “objetiviza” principios, acciones y valores tales como justicia, verdad, reparación y no repetición, pone en riesgo la fiesta de la vida y la torna en luctuoso jubileo. Advierte sobre esos falsos reduccionismos donde la paz queda sujeta a cabriolas democráticas; la democracia reducida a burdos asuntos electorales y la debacle electoral, a mañosas contabilidades y estadigrafías puestas en manos de veedores inescrupulosos y funcionarios corruptos. Los conflictos bélicos han acompañado secularmente a la humanidad muchos antes de la Guerra de Troya, considerada el “acta fundacional del discurso belicista occidental”. Innumerables y disímiles formas marciales de poder han surgido a lo largo del tiempo y en andurriales donde se entrecruzan intereses geopolíticos.

La guerra se desliza sutilmente entre las fisuras que deja los pacifismos románticos. Durante 40 años los esposos estadounidenses Will y Ariel Durant hicieron un recuento de las guerras ocurridas a lo largo de 35 siglos. En 11 tomos (“Historia de la civilización”, 1975), descubrieron que sólo durante 268 años no hubo conflictos armados en el mundo. En siglos pasados, visiones proféticas auguradoras de paz, bonanza y libertad (Priestley, Kant, Rousseau, Montesquieu y Paine), terminaron convirtiéndose en fastuosas oberturas de una frenética orquestación guerrerista. Desde las Conferencias de Potsdam, Yalta y San Francisco (1945), sepultureras de la II Guerra Mundial, los falsos presagios de una paz duradera se tornaron truculentos manifiestos bélicos patentizados en más de 50 conflictos armados ocurridos a lo largo del siglo XX. Hoy por hoy, esa cifra se ha duplicado. 

gonzalohugova@hotmail.com

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1 COMENTARIO

  1. felicitaciones por su editorial,por fin alguien consciente de lo que nos esta pasando como pais, por tal razon Bukele es el presidente mas popular de america, el pueblo lo que quiere es organizarse como nacion, y hacer cumplir la ley, caiga quien caiga, no ese proteccionismo que lo unico que trae es mas violencia, las farc ,eln,bandas criminales ,paras, tratados como heroes. estupidez al por mayor, y los estupidos ponen el grito en el cielo porque Bukele esta protegiendo su nacion, tiene el 92% de popularidad y aqui la estupidez gobernando escasos 30% de estupidos apoyan al mayor de los estupidos

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