23.2 C
Pereira
domingo, mayo 26, 2024

El fracaso de la reforma agraria

Es tendencia

- Advertisement -

Iván Tabares Marín

Jhenifer Mojica Flórez es la ministra de Agricultura, abogada de la Universidad Nacional. Remplazó a Cecilia López para llevar adelante la Reforma Agraria, RA, del Acuerdo de paz mediante el apoyo armado de organizaciones campesinas, cimarronas e indígenas bajo la dirección de las guerrillas y bandas criminales. El proyecto incluye la expropiación de tierras por vía administrativa y amenazas para obligar a los propietarios a vender en las condiciones que defina el gobierno.

Mojica, adoctrinada en el viejo marxismo, ignora las investigaciones económicas e históricas que demuestran que su proyecto está condenado al fracaso. Su círculo de asesores egresados de la Nacional es conformado por activistas del movimiento estudiantil de hace quince años.

James A Robinson, exprofesor de la Universidad de Harvard y experto en economía latinoamericana, llamó la atención a la Nación un año antes de que se firmara el Acuerdo de paz por el error que se iba a cometer: “la propiedad de la tierra es una suma igual a cero”. El hecho de que un campesino reciba unas hectáreas de tierra significa muy poco para él, su familia, nuestra economía y la paz en esta época del narcotráfico, guerrillas anacrónicas y bandas criminales.

La economía del campo requiere hoy grandes extensiones de tierra planas, enormes recursos económicos y mucha tecnología para que sea viable y competitiva en un mundo globalizado, condiciones que el Estado colombiano no puede proveer.   Por eso, fue un error más, entre sus muchas ocurrencias sin fundamento, la propuesta de Gustavo Petro de09 modificar el TLC con Estado Unidos con el viejo cuento de la CEPAL de la sustitución de importaciones y puso como ejemplo el maíz. El presidente de Analdex, Javier Díaz Molina, refutó esa ridícula propuesta: el maíz gringo seguiría siendo más barato.

Una RA es el resultado de una guerra o de una decisión política. El gobierno Petro amenaza con una movilización campesina para respaldarla a pesar de que las investigaciones han mostrado que “muchas reformas agrarias fueron consecuencia de la guerra y acabaron exacerbando la desigualdad”, según nos cuenta el profesor de la Universidad de Standford, Walter Scheidel, y añade: “La RA no violenta solo prosperó en circunstancias excepcionales”. Véase su libro El gran Nivelador: violencia e historia de la desigualdad (2017). 

Una RA ni siquiera sirve para sacar al campesino de la pobreza; por el contrario, lo mantiene en la miseria por los argumentos presentados por el profesor Robinson y por los cambios rápidos que se avecinan en los próximo siete años según las investigaciones de Mauro F. Guillén, de la Universidad de Pensilvania. Las tradicionales migraciones de jóvenes del campo a la ciudad y al extranjero aumentarán en los próximos años jalonadas por la liberación femenina, las nuevas tecnologías y la globalización.

Luis Guillermo Vélez Cabrera lo expresa mejor: “Prefieren insistir en que el problema de la economía colombiana es uno de campesinos sin tierra (como lo fue hace 70 años) y no de tierras sin campesinos (como lo es ahora)”.

 

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -